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Pablo González

Mbappé y las estrellas fugaces

El enésimo culebrón veraniego sobre los traspasos de los futbolistas emergentes

Llega el verano al planeta fútbol. Y con él la ensalada de nombres de entradas y salidas de futbolistas. Nada nuevo. Aunque en los últimos lustros el mercadeo estival en la planta noble de los equipos grandes ha traído novedades: la puja por el futbolista revelación de la temporada. Pasó con Anelka, Robinho, Balotelli, Neymar, James, Bale... El penúltimo caso fue el del Pogba, por el que el United pagó la cifra récord de 120 millones. Una campaña después está por ver si la inversión ha merecido la pena. Tampoco el resto de los citados -exceptuando parcialmente a Neymar- han triunfado para justificar sus millonarios traspasos.

Ahora el deseado es Mbappé: 18 años, delantero, unos 40 partidos con el Mónaco y una tasación de 135 millones. El Real Madrid ha entrado en la puja pendiente de lo que ocurrirá con el enfado de Cristiano Ronaldo por su enganchada con el Fisco patrio. Pero en el Bernabeu parece que se ha producido un episodio de vértigo con el hipotético fichaje de Mbappé. Al menos así se desprende de las últimas declaraciones del presidente merengue, que duda de que un jugador de 18 años tenga sitio en el equipo titular -una de las condiciones del francés jugar siempre de inicio. Hábil en el arte de contar sin decir y ponerse de perfil, Florentino Pérez deja toda la responsabilidad de fichar o no a Mbappé en manos de Zidane. Lo mismo ocurre con el miembro de la BBC que tendrá que irse en el caso de que Mbappé acabe luciendo la elástica blanca. "Si Zidane me diera el OK (para fichar al francés) me tendría que decir también quien saldría. No pueden jugar todos. Ese trabajo no es mío", afirmaba estos días Pérez en lo que parece un claro aviso a navegantes.

Si Mbappé llega al Bernabeu y triunfa, pocos se acordarán de lo que se pagó por sus servicios y habrá colas para ponerse la medalla por tan arriesgada apuesta. Pero si, como ya sucedió con Robinho -el que iba a ser el nuevo Pelé se quedó en el infante de las bicicletas por su mala cabeza- y con otros tantos el proyecto de crack no pasa de ser una estrella fugaz, alguien tendrá que responder. Si es con su cabeza en bandeja de plata está por ver.

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