El Oviedo salvó un escolló muy difícil ante el líder, y más, tras remontar por primera vez en la temporada un partido que empezó perdiendo muy pronto, en el minuto 11. El encuentro tuvo dos caras totalmente diferentes. En la primera, el Lugo fue muy superior ante un Oviedo con muchas dudas, con balón y sin él. El equipo comenzó con una defensa de cuatro, pero tras el gol del Lugo, Anquela retrasó a Forlín y pasó a jugar con cinco atrás. A los azules les "quemaba" el balón, lo perdían con demasiada rapidez y eran incapaces de dar dos pases seguidos ante un Lugo mejor colocado que a la mínima daba muestras de su peligrosidad. El equipo gallego tuvo tres claras ocasiones, una el gol de Christian Herrera, otra en un disparo al palo de Polanco, y la tercera en una buena jugada entre Campillo y Fede Vico, que desbarató en última instancia Christian Fernández, mientras que los locales se quedaron en blanco, sin realizar ningún disparo entre los tres palos, y, lo que es peor, sin generar ni juego ni ocasiones. En la segunda mitad, todo cambió. En apenas cuatro minutos, el Oviedo le dio la vuelta al marcador y aunque poco después Azeez estableció de nuevo la igualada, los azules volvieron a ponerse por delante en una jugada de cuatro toques: saque de Juan Carlos, toque de Berjón, prolongación de Mossa y remate cruzado de Ñíguez para certificar una victoria tan importante como necesaria.

Cuatro novedades

La alineación del Oviedo presentó cuatro novedades con respecto al equipo que perdió en Alcorcón, ya que Anquela optó por la entrada de Diegui, Forlín, Christian Fernández y Linares. Además, el equipo empleó por primera vez en la temporada un esquema con tres centrales, un planteamiento que mostró carencias en la primera mitad, pero que fue decisivo en la segunda para remontar el partido, con la destacada aportación de los dos laterales, Mossa y Diegui, que dieron una gran profundidad, y un trabajo defensivo de todo el equipo que nada tuvo que ver con el de la primera mitad.

Primer gol de Linares

El delantero azul marcó su primer gol esta temporada. Sólo había jugado dos partidos de titular en lo que va de Liga, ambos en el Tartiere formando pareja con Toché. Ayer, lo hizo como única referencia en ataque y no falló. Dispuso de una única ocasión y marcó al cabecear a la red un buen centro de Saúl Berjón desde la banda izquierda. Los números del delantero aragonés admiten poca discusión. Hasta el partido de ayer, llevaba seis remates, tres de ellos entre los tres palos, y de ellos dos tiros al poste. Además, como reconoció ayer Anquela, "puede estar más o menos acertado, pero su actitud no se le puede negar jamás". Fue el primer partido esta temporada sin Toché, que había sido titular en los doce partidos disputados, pero Linares lo suplió con acierto.

Aparecieron los jugadores de calidad

Anquela lleva reclamando desde que llegó al Oviedo la implicación de todo el equipo en el sistema defensivo, haciendo especial hincapié muchas veces en la exigencia a los jugadores de más calidad, entre ellos, aunque nunca los citó, Níguez y Saúl Berjón. Ayer volvieron a ser decisivos. Níguez forzó el penalti e inició la jugada del segundo gol, mientras que Berjón intervino en los tres. Por eso, lo que se pierde por un lado se gana con la calidad que aportan en las jugadas decisivas. Si tuvieran todo lo que les reclama Anquela seguro que no estarían en el Oviedo.

No agotó los cambios por primera vez en la temporada

Por primera vez en la temporada, Anquela no agotó los cambios. Es más, sólo realizó uno y en el minuto 86, el de Owusu por Linares. Anquela desveló en la sala de prensa que el motivo estaba muy claro. "No veía a quién quitar. Lo que va bien no se toca. Todo el mundo estaba bien físicamente y no quería mover algo que me estaba gustando. Cambié a Linares porque estaba reventado".

El Lugo encajó un tercio de los goles que llevaba en contra

El Lugo se presentó en el Tartiere como líder de Segunda, por primera vez en sus 64 años de historia. El equipo gallego demostró su buen inicio de temporada, aunque en el Tartiere encajó un tercio de los goles que llevaba en contra, ya que hasta el partido de ayer sólo había recibido nueve. Además, es la primera vez en lo que va de temporada en que cuando se pone por delante en el marcador pierde el partido. Además, la de ayer es la segunda derrota del equipo lucense en el Tartiere. La anterior fue en la temporada 1978-79, en Segunda B, en la que cayó por 3-1.