El Real Madrid, dirigido por Raúl González tras la marcha de Dani Poyatos al Panthinaikos, derribó el muro de las semifinales de la Liga de Campeones Juvenil con un ajustado triunfo ante el Salzburgo (2-1) y luchará el próximo martes con el Benfica por el título. En tres ocasiones la semifinal había sido un obstáculo insalvable para el conjunto blanco, en 2014, 2016 y 2017.