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Alberto Menéndez

Intensidad, pero sin ingenio

El Oviedo está estancado y solo con empates no basta para salir de la zona baja de la clasificación

El Oviedo está estancado. Con empates solo no basta para salir de la zona baja de la clasificación. Y por lo visto es a lo que se ha acostumbrado en demasía el equipo carbayón. Marcar un gol se ha convertido en algo prácticamente inalcanzable para los azules. Pero lo más preocupante no es que no goleen, sino que no originan ocasiones claras para poder hacerlo. Al menos eso es lo que está pasando en los últimos encuentros. Sí, ganaron al Sporting, pero sin crear apenas peligro. Un penalti marcado y ya está.

Nadie puede echar en cara a los jugadores de Ziganda falta de compromiso y lucha en el terreno de juego. De intensidad van sobrados. Y de colocación a la hora de defender, también. Pero ahí se queda todo. Del centro del campo para adelante nada de nada. No ha habido en los dos últimos partidos del Oviedo ni un solo miembro de la plantilla dotado de ingenio, es decir, con "capacidad para discurrir o inventar con prontitud y facilidad" algún tipo de jugada. Todo ha sido monótono, sin capacidad alguna para la imaginación, para la creación. También es verdad que los equipos contrarios, tanto el Girona como el Rayo Vallecano, tampoco demostraron ser muy superiores a los oviedistas, pero en todo caso el primero se llevó los tres puntos y si ayer alguien tuvo alguna oportunidad para ganar el encuentro ese fue el conjunto de Iraola. Que el portero azul, Femenías, fuera quizás el oviedista más destacado muestra bien a las claras lo sucedido sobre el césped del Carlos Tartiere.

Al Oviedo le falta chispa, obsesionado quizá con el orden. ¿O es que no hay nadie en la plantilla carbayona que esté capacitado para el desborde? Sí, seguro, y algunos lo han demostrado con anterioridad. Pero tal como sucedió la temporada pasada, juegan atenazados. Y más que lo van a hacer si el equipo no logra superar el bache de resultados y de juego y salir de la zona peligrosa de la tabla clasificatoria. Arreglado el grave problema defensivo de la pasada temporada, Ziganda debe volcarse ahora en mejorar los mecanismos para crear juego, de verdad, del centro del campo hacia adelante. En la retaguardia, ayer, hubo tres cambios con respecto a los que compitieron ante el Girona y el equipo respondió de igual manera, más o menos compacto, sin conceder en demasía a los madrileños.

Tras lo visto en las siete primeras jornadas de Liga es evidente que la igualdad es la tónica dominante en la Segunda División. Fútbol, lo que se dice fútbol, se ve poco. Por el Tartiere ya pasó el líder de la competición, el Espanyol, que sí, que ganó, pero sin demostrar ser superior al Oviedo. Si no es por dos errores garrafales de los azules lo normal hubiera sido otro empate a cero goles como el de ayer.

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