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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el brote de covid en el Sporting: Javi, ya somos diez

El “silenzio stampa” en estos casos es tan efectivo como utilizar la técnica de la avestruz para tratar de salir sin un rasguño de un bombardeo con napalm

Javier Fernández, abandona Mareo

Javier Fernández, abandona Mareo

Se complica la operación retorno para el Sporting de JF. Ya son diez los jugadores y auxiliares que han dado positivo. El brote crece y no se sabe hasta dónde. Lo mismo acaba en positivos de fogueo que en una caída diaria de más y más jugadores. Mareo pasaría entonces de ser el centro de un simple brote a zona cero. En el momento de escribir estas líneas, el club y el vestuario se daban como no aludidos por el cabreo que empieza a generar la situación entre los “paganinis” de la Mareona.

El “silenzio stampa” en estos casos es tan efectivo como utilizar la técnica de la avestruz para tratar de salir sin un rasguño de un bombardeo con napalm a lo “Apocalypse Now”. El tira pa’lante que libras solo lleva a que la bola de los rumores sobre dónde, cómo y con quién empezó todo vaya a más y se descontrole. Ya circulan fotos de una supuesta fiesta que lo mismo pueden ser de hace una semana que del baile de fin de curso del instituto de los muchachos (y muchachas).

Lo viral es así: depende de la credibilidad que uno le quiera dar a una sombra para defender luego que se trata del monstruo del lago Ness o de Bigfoot. Pero si encima los interesados viven en modo avión perpetuo, pues una mancha de humedad en la pared se acaba convirtiendo en la cara de una tía abuela que emigró a Cuba. Así que Javi, lo único claro hasta ahora es que ya somos diez. Y está por ver cómo lo sanitario afecta a lo deportivo. Pero no huele nada bien.

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