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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión del día sobre el Sporting: Esa euforia envasada al vacío

Una victoria rojiblanca ante el Espanyol serviría de revancha a Babin por lo sucedido en la primera vuelta y de homenaje a El Brujo: más motivaciones, imposible

La plantilla del Sporting durante un entrenamiento en Mareo

La plantilla del Sporting durante un entrenamiento en Mareo

Hay temor de que el sportinguismo se quede sin el esperado duelo Djuka-RDT, que iba a dar más picante al Sporting-Espanyol. Las molestias físicas que sufre Raúl de Tomás hacen peligrar el mano a mano de los dos delanteros más en forma de la categoría. Seguro que a Gallego no le importará que el ariete perico se quede en la que fue su casa, aunque tampoco andará muy tranquilo el de Suria conocedor del potencial que atesora el Espanyol en su banquillo.

Precisamente Gallego confiesa –a su manera, eso sí– que una victoria frente a los catalanes haría a sus muchachos sentir que pueden competir con cualquiera. Lo han demostrado a lo largo de estos meses, pero no estaría nada mal que los rojiblancos dieran un susto a uno de esos equipos a los que en el arranque liguero se les consideraba intocables por su poderío dentro del campo y por su abultada cartera fuera de él.

Pero en Segunda, con pasta o sin ella, las semanas, los meses se hacen muy largos: hay que comer mucho pan duro y tragar mucho regodón para llegar al final del camino. Nada está hecho en noviembre. Y si no que se lo digan al Atlético de Madrid del Cholo, que caminaba con todo su cuerpo serrano a recoger el trofeo de Liga y ahora le tiemblan las piernas como a un villano de una película de serie B.

En Segunda, con pasta o sin ella, las semanas, los meses se hacen muy largos: hay que comer mucho pan duro y tragar mucho regodón para llegar al final del camino. Nada está hecho en noviembre. Y si no que se lo digan al Atlético de Madrid del Cholo

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Una victoria rojiblanca dispararía los niveles de euforia, contenidos por eso de la que está cayendo y lo raruno de este fútbol del covid envasado al vacío, serviría de revancha a Babin por lo sucedido en la primera vuelta y de homenaje a El Brujo. Más motivaciones, imposible.

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