Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión del día sobre el Sporting: El genio de Gallego

El técnico del Sporting tuerce el hocico ante los excesos en la exaltación de la figura del “23”, el gran ausente en El Toralín: el grupo por encima de las individualidades

Gallego, en un entrenamiento en Mareo

Gallego, en un entrenamiento en Mareo Juan Plaza

Gallego tuerce el hocico ante los excesos en la exaltación de la figura del “23”, el gran ausente en El Toralín. El técnico dice estar cansado de tanto Djuka, de que el serbio centre todos los focos, y que hay que dar naturalidad a su baja ante la Ponferradina o las que puedan venir. Amén. Todo ello en la primera rueda de prensa prepartido en directo y sin las respuestas precocinadas. Los exámenes siempre son más fáciles conociendo las preguntas el día antes, pero…

Djuka no ha sido convocado por Serbia, donde los creadores de mitos y leyendas ya lo colocaban. Así que la posibilidad de que vuelva a causar baja pasa por otra sanción, una lesión o jarabe de banquillo. Seguro que el técnico cruza los dedos para que las dos primeras opciones pasen y no paren ante la puerta del jugador que lleva 17 de los 28 goles de su Sporting. Gallego ya debería saber que no se puede tener todo: al “pichichi” de Segunda y un perfil bajo en torno a la estrella, esté o no esté. Lo ve como una falta de respeto al resto del grupo.

Con el equipo haciendo la mejor temporada en años, la vida en el Sporting debería ser un mix de episodios de “Tarta de fresa, “Los osos amorosos” y una sesión reggae. Y más cuando Gallego tiene como recambio al futbolista que pidió.

Con el equipo haciendo la mejor temporada en años, la vida en el Sporting debería ser un mix de episodios de “Tarta de fresa, “Los osos amorosos” y una sesión reggae

decoration

Campuzano tiene ahora el campo libre para brillar en El Toralín, abrir otro debate y generar un dolor de cabeza a su valedor. Pero un dolor de cabeza de los buenos, de esos que tanto gustan a (casi) todos los técnicos. Así que mejor que el genio siga en la lámpara. Y ante todo, mucha calma, que las aguas bajan mansas.

Compartir el artículo

stats