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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Sporting-Oviedo: Una vueltina en moto

A los de siempre les molesta el vídeo rojiblanco del paseo en una "Derbi" en homenaje al partido del sábado: hay quienes siguen emperrados en que un derbi no es un derbi si no hay cargas policiales y palos

Una captura del vídeo del Sporting sobre el derbi

Una captura del vídeo del Sporting sobre el derbi R. S. G.

La mayor etapa de libertad que recuerda la humanidad es, vaya por Dios, en la que más inquisidores, controladores del pensamiento y aficionados a quemar libros existen. Molesta que uno sea políticamente incorrecto. Pero tampoco gusta lo contrario. Ahora la han tomado con el vídeo de una pareja –él con camiseta del Sporting, ella con zamarra del Oviedo– dando una vueltina en una Derbi por el rural gijonés que ha grabado el club rojiblanco con motivo del partido del sábado.

Se trata del primer gesto de normalidad institucional tras la crisis de los urinarios que acabó con cada club por su lado. Pero nada, hay quienes siguen emperrados en que un derbi no es un derbi si no hay cargas policiales y palos; y que el vermú no presta si no acaba a botellazos. Ninguna novedad, son los de siempre. Perros más jóvenes (o no), pero la misma rabia. No quieren un derbi a la vasca, dicen. No quieren un derbi en una final de Copa; no quieren a Sporting, Oviedo, Langreo y Lealtad, por ejemplo, en Primera.

Les parece soez dar la mano al rival tras el partido y felicitar al ganador. ¿Esto es quitarle al fútbol su esencia? Pues no. Lo único que buscan es confundir sus ganas de noches de diversión blanca con el deseo (lícito) de pasar por encima del rival

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Les parece soez dar la mano al rival tras el partido y felicitar al ganador. ¿Esto es quitarle al fútbol su esencia? Pues no. Lo único que buscan es confundir sus ganas de noches de diversión blanca con el deseo (lícito) de pasar por encima del rival y ganarle hasta en la entrada y la salida de los vestuarios. Lo demás tiene un nombre y está en los libros de historia, de donde, por cierto, ya no debería salir. Por eso mal harían los clubes en esconder en el cajón iniciativas de este tipo. Hay que seguir dando vueltinas en moto. Las que sean necesarias. Faltaría más.

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