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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre la Superliga (V): Florentino y la valeriana

JP Morgan se arrepiente de su respaldo al golpe de Estado de Florentino y a Gallego se le ve necesitado de valeriana

Florentino Pérez se abraza con Cristiano Ronaldo

Florentino Pérez se abraza con Cristiano Ronaldo Reuters

El día de las pancartas en el planeta azul Oviedo es el día en el que descubrimos que la Superliga que nació, menguó en lugar de crecer y murió en tiempo récord ha hecho incluso recular a JP Morgan. Palabras mayores en el mundo de los bancos. Y palabras mayores que las gentes de la corbata y el maletín asuman como un error haber acompañado a Florentino and friends en un barco que se hundió sin salir de puerto.

Para dar un golpe de Estado como el que pretendían los señores mayores de la Superliga (el tito Floren, dixit) hay que tener cierto aguante y no esconderse debajo de la mesa camilla al primer disparo al aire. Ahora, una vez de regreso los tanques a sus cuarteles, hay voces para todos los gustos.

En Asturias ha hablado el Cuco Ziganda, contrario al poder vitalicio que se supone daría el formato de competición cerrado a los equipos fundadores de la Superliga. En Gijón, su colega David Gallego eludió pasar por el trance de tener que opinar. No es el técnico catalán muy de salirse del guion. Se nota que no le gusta distraer ni distraerse con el ruido exterior. Tampoco que le lleven la contraria.

Se nota que a Gallego no le gusta distraer ni distraerse con el ruido exterior. Tampoco que le lleven la contraria. Todo se entiende y se comprende, sobre todo después de perder otro derbi. Quizá por eso se le ha visto algo necesitado de valeriana

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Todo se entiende y se comprende, sobre todo después de perder otro derbi. Quizá por eso se le ha visto algo necesitado de valeriana. La esclavitud de la pelotita tiene estas cosas. Cuando no entra, comienzan las dudas, unos piden al que manda proyecto, otros vociferan contra el mensajero y a otros les cierran el chiringuito 48 horas después de la inauguración. El asunto es quejarse.

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