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José Enrique Cima

El análisis de la segunda etapa de la Vuelta a Asturias: Los triunfos dan alas

Carretero, en primer plano, Eider Rubio, a la derecha, y Nairo Quintana pelean por el triunfo de Cangas del Narcea Miki López

En el ciclismo siempre se dice que los triunfos dan alas porque suben la moral para superar las máximas dificultades y dan mucha confianza. A esta Vuelta llegaron los grandes equipos del Movistar y Arkea con ansiedad por falta de victorias y, tras dos etapas, los dos vieron colmadas sus ilusiones.

Nairo Quintana llevaba más de un año sin conseguir triunfos. Después de dos intervenciones en sus rodillas, el colombiano sabía que su tierra talismán, Asturias, era el lugar ideal para superar obstáculos. El escarabajo, ganador de Vuelta y Giro y con varios podios en el Tour, sabe sus valores de líder y convenció a sus compañeros de que estaba súper capacitado para ganar esta Vuelta. Y lo está demostrando con hechos. Tras su una exhibición camino de Pola de Lena, ayer volvió a demostrar en el Acebo que está intratable, culminando el buen trabajo de su equipo. Sólo fue segundo en la meta de Cangas porque no necesitaba más con el fin de ahorrar fuerzas para la etapa final de hoy en el Naranco.

Por su parte, sus rivales, especialmente el Movistar, también lograron un buen rendimiento al conseguir el triunfo de etapa porque estaban bastante angustiados en este inicio de temporada, ya que se les estaban resistiendo las victorias que eran habituales en años anteriores. Y Cangas, que fue talismán para el equipo Banesto, primero, lo sigue siendo con Movistar. Así, Carretero revivió las últimas gestas de Carapaz y el propio Nairo en la tierra de los buenos vinos de Asturias.

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