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José Luis

Patadón a la Ería

José Luis Salinas

La opinión sobre el Oviedo: Presente y futuro para un equipo perdido

Jimmy, Javi Mier y Borja Sánchez deben ser la base para construir un equipo que no se aburra durante la temporada

Si algo bueno dejará esta anodina –por no ponerle un calificativo más feo, que luego se enfadan– temporada del Oviedo por esta Segunda División cada vez más triste y gris es la consolidación de dos canteranos en el equipo. Aunque, más que consolidación, tenemos que conformarnos con chispazos, a veces, chispacinos, y, en otros partidos (la mayoría, desgraciadamente) la oscuridad más absoluta. Sus nombres, a estas alturas ya podrán haberlos imaginado son Jaime Suárez, más conocido como Jimmy, y el otro es Javi Mier, este sin “ñomatu”. Los dos han demostrado con creces que no solo son futuro que también son presente –y mucho– de un equipo que a ratos naufraga sobre el verde. Y no me digan que no. En el caso de que tengan dudas repasen la primera parte de Almería.

El caso es que Jimmy y Mier son el timón sobre el que asentar el futuro de un equipo que está pidiendo a gritos una remodelación integral. No solo un “lifting” que lo ayude a rejuvenecer, también juntar a un grupo de jugadores que tengan hambre, que salgan a morir y que no solo saquen el orgullo cuando tienen el agua al cuello y la necesidad les aprieta. No conviene personalizar, pero ustedes ya saben a quién me refiero. Y si no lo creen no tienen más que revisar la excelsa segunda parte en Almería. Un Oviedo con dos caras, como en otras temporadas.

Porque por aquí pasan entrenadores y entrenadores –unos más defensivos que otros, y unos más del gusto de la grada que otros– pero el problema siempre acaba siendo el mismo. La falta de consistencia, o lo que los finos de eso del fútbol llaman regularidad. Al Oviedo se le hacen demasiado largas las temporadas, le aburren la falta de retos, no le encuentra ninguna emoción jugar contra rivales de la parte baja de la clasificación. Parece que solo le entusiasma jugar contra el eterno rival. Le basta con salvarse y a otra cosa.

A los nombres Jimmy y Javi Mier sería injusto no añadir el de Borja Sánchez, del que por casualidad nos enteramos en la rueda de prensa del Cuco en Almería que arrastra unas molestias desde hace semanas. Ellos son la base sobre la que asentar un proyecto de futuro y, más importante aún, de presente. Aunque antes de eso los cuquinos tienen que salvarnos, que no está todo hecho aún. El punto de Almería es oro, pero aquí confianzas las justas que como no se gane al Sabadell volverán a aparecer los fantasmas.

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