Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Eloy Méndez

Pase al hueco

Eloy Méndez

Empezar de cero

La dependencia de uno mismo y el pasado reciente

Dilapidada la distancia con el Rayo, con permiso del goal-average, al Sporting no le queda otra que dejar de ser el equipo exangüe de este último mes y medio para jugar una más que merecida promoción (lo dicen los números, no es cuestión emocional: ocupa puestos que dan derecho a disputar el ascenso desde la primera jornada). Para reencontrarse consigo mismo, precisamente con aquel plantel que maravilló en una cercana noche vallecana, harán falta varios condimentos futbolísticos, como que Manu García y/o Pedro García enciendan de una vez sus bombillas para desatascar, a base de pases o de lanzamientos, un ataque desierto desde que Djurdjevic es internacional; o que el bloque dé dos pasos al frente, aparentando que lucha por algo que merece la pena. Y también será necesario un adobe psicológico: olvidar el pasado reciente. Toca volver a empezar, de cero.

Sería indecente cargar ahora las tintas contra una plantilla que ha estado desde el primer minuto de la temporada por encima de lo esperado, con tres retoques cosméticos (uno de ellos lesionado desde que llegó en invierno), que sigue dependiendo de sí misma y que ha superado el duro trance de la crisis navideña, además de arbitrajes tan desconcertantes como el de anoche, con un disciplinado silencio oficial como respuesta, en contraste con algunos semejantes más dados a alzar la voz, sin ir más lejos el Girona. No es oportuno a estas alturas porque semejantes debates, para bien o para mal, son tan propios de junio como San Juan. Quizás entonces David Gallego pueda explicar qué es para él salir a empatar.

Compartir el artículo

stats