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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión del día sobre el Sporting: Una de moral y sensaciones

El Sporting competirá y tendrá la moral alta, pero debería ganar, ganar y ganar, que el Oviedo y sus sensaciones llegarán a Vallecas en plena mudanza

Bogdan despeja ante Stuani en el Girona-Sporting LOF

La derrota del Sporting en Girona deja algunas dudas, la mayor parte de ellas ya conocidas antes de que comenzara la temporada. Una es saber cuántos, según los cálculos de David Gallego, se han bajado del barco con pabellón rojiblanco. ¿Se habrán tirado por la borda 200, 300 o los famosos 500? No deberían porque una vez pasado el calentón por la derrota, el arbitraje con tufo a comida casera y las incapacidades propias, a las gentes rojiblancas les debe quedar el consuelo del calendario.

Aunque bien harían los que de esto saben en aprovechar Fitur para mandar a Las Palmas y Fuenlabrada un lote de productos de la tierra y vales descuento para casas rurales en el Occidente. El detalle, además de para publicitar la marca Asturias, serviría para recordar a los interesados que están de vacaciones.

En pleno síndrome de abstinencia tras la desaparición de Djuka de los resúmenes de los goles de la jornada, el Sporting sigue sin encontrar remedio a unos números ofensivos que no merecen ser adjetivados: cuatro goles en los últimos diez partidos

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Pero lo principal es lo de uno mismo. Y en este caso las lucecitas rojas llevan un tiempo encendidas en el Sporting y entre el sportinguismo. En pleno síndrome de abstinencia tras la desaparición de Djuka de los resúmenes de los goles de la jornada, el Sporting sigue sin encontrar remedio a unos números ofensivos que no merecen ser adjetivados: cuatro goles en los últimos diez partidos. Eso sí, se compite mucho y bien y la moral está alta. Solo falta ganar, ganar y ganar, que el Oviedo y sus sensaciones llegarán a Vallecas en plena mudanza.

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