Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre la crisis del Sporting: Javi Rico, la fe y la primera fila

Javi Rico defiende que Gallego es "nuestro hombre", que hay que seguir creyendo y cantando eso de “Gallego, oé, oé, oé”; pero el director deportivo ni pone ni quita fecha de caducidad a la etapa del técnico catalán en el Sporting

Por la izquierda, Ramón de Santiago, Javi Rico y Fernando Losada tras la rueda de prensa del director deportivo del Sporting Marcos León

Puntual. Traje azul marino. Camisa blanca. No hay corbata, pero hay sed: dos botellas de agua en los 40 minutos de comparecencia. En la primera fila del gallinero el consejo de administración apoyando y/o controlando a través de los ojos de Ramón de Santiago y Fernando Losada.

Es el momento de que Javi Rico explique los motivos por los que el que un día fue el equipo líder de Segunda ha enlazado una de las peores rachas de su historia en la categoría. Lesiones, el virus FIFA y algunas malas decisiones tienen la culpa.

Gallego es nuestro hombre, hay que seguir creyendo y cantando eso de “Gallego, oé, oé, oé”. Pero el director deportivo ni pone ni quita fecha de caducidad a la etapa del técnico catalán en el Sporting.

No habla de hipótesis y los ultimátum son una falta de respeto. Como hombre de fútbol sabe que hoy puede decir que no pasará nada el sábado “manque pierda” el Sporting ante el Fuenlabrada, y en unas horas tener que enviar a la cola del paro a su entrenador.

Al mismo tiempo, Rico vincula su futuro con el presente: cree que más que nunca en Gallego como pastor rojiblanco. Se lo juega todo a una carta. Luego llega el momento de echar mano del manual de cómo afrontar una crisis. Toca inundar al público de información: Djuka, un delantero en invierno, más Djuka, renovaciones, límite salarial, la vacuna, como no, de Djuka y tal y tal.

Como hombre de fútbol sabe que hoy puede decir que no pasará nada el sábado “manque pierda” el Sporting ante el Fuenlabrada, y en unas horas tener que enviar a la cola del paro a su entrenador

decoration

Pero no todo está bajo control. Algo se atasca cuando llega la pregunta de si falta liderazgo. Javi Fuego flota en el ambiente. Rico se muerde la lengua e inicia un circunloquio del que sale culpando finamente de este debate a la prensa. Otro clásico de las crisis: la culpa, del mensajero. No entendimos bien lo que quiso decir Gallego con aquello del liderazgo tras el partido de Lugo.

Pero hay que arrimar el hombro y no perder la fe. Algún día acabará la mala racha y el balón irá dentro en lugar de al quinto anfiteatro. Ya toca. Y mejor que sea ante el Fuenlabrada. Si la cosita se tuerce ya veremos quién sale a dar explicaciones. Pero seguro, seguro que en la primera fila del gallinero no habrá nadie. Conjunto vacío.

Compartir el artículo

stats