Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Eloy Méndez

Pase al hueco

Eloy Méndez

La opinión sobre la situación de Gallego: Innecesaria agonía

Que el antepenúltimo clasificado se vea con fuerzas de sobra para ganar en El Molinón en el minuto 80 es la constatación más dramática de la inconsistencia del Sporting de David Gallego, diluido definitivamente como un azucarillo en café en apenas mes y medio

El banquillo del Sporting se lamenta durante el Sporting-Fuenlabrada Juan Plaza

Que el antepenúltimo clasificado se vea con fuerzas de sobra para ganar en El Molinón en el minuto 80 es la constatación más dramática de la inconsistencia del Sporting de David Gallego, diluido definitivamente como un azucarillo en café en apenas mes y medio. De nada sirve entrar a estas alturas a analizar si el fútbol fue ayer justo o no con los rojiblancos porque con dos puntos de 24 esos debates sobran. Toca tomar decisiones antes de que sea demasiado tarde debido a que el equipo está a la deriva y no parece que el capitán sea ya capaz de agarrar el timón. Esta agonía es innecesaria.

El crédito por el fabuloso principio de temporada está agotado a ojos del aficionado medio hasta el punto de que aquello parece ahora un espejismo. Y lo peor es que no hay un motivo aparente para dar con una explicación, más allá de insistir una y otra vez en que la fragilidad defensiva ha ido en aumento a medida que pasan las semanas y que arriba, sin solista balcánico, es muy difícil que alguien cante gol. Lo único bueno de la situación es que aún no ha llegado diciembre.

El margen de maniobra es amplio y pasa por que la dirección deportiva planifique con cordura el mercado de invierno, más allá del banquillo, sin que el personal espere milagros porque los Reyes Magos tienen siempre las compras restringidas

decoration

El margen de maniobra es amplio y pasa por que la dirección deportiva planifique con cordura el mercado de invierno, más allá del banquillo, sin que el personal espere milagros porque los Reyes Magos tienen siempre las compras restringidas. Seguramente haya que borrar de la mente los planes más ambiciosos, pero sin tirarlos a la basura porque la Segunda es larga como un día sin pan. Sin olvidar que los mismos que están llamados a tejer desde el despacho la imagen deshilachada del campo deberán poner los cinco sentidos en lo que está pasando por abajo en Mareo. No vaya a ser que la crisis coyuntural pase a ser estructural. Eso sí que sería mortal de necesidad.

Compartir el artículo

stats