Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Eloy Méndez

Pase al hueco

Eloy Méndez

Más de lo mismo

Un partido que sintetiza todos los males del equipo

Al Sporting no hay por dónde cogerlo desde hace ya demasiado tiempo, da igual que gane, empate o pierda. Todo lo que antaño funcionaba se derrumbó en otoño y no parece que vaya a resucitar en invierno por arte de birlibirloque. El partido ante el Lugo fue una síntesis perfecta de los males que asolan al equipo: una zaga inconsistente (de justicia es decir que ayer también fue de circunstancias por motivos pandémicos), un centro del campo poco innovador pese a los destellos de Fran Villalba (el jugador con mayor calidad de largo) y una delantera hiperdependiente de Djuka (menos mal que Aitor García está cuajando su mejor etapa en Gijón y amortigua en parte esta debilidad). Para colmo, los canteranos que hacían sonreír, sobre todo los que tuvieron pupitre en La Asunción, se han convertido en futbolistas planos casi de la noche a la mañana. Falla la mentalización porque falla el banquillo. Lógico que El Molinón, fortín inexpugnable en la primera singladura de Gallego, lleve casi tres meses sin algo que llevarse a la boca. Que con este panorama y con ómicron al acecho haya 12.000 butacas ocupadas es digno de alabanza.

El club tuvo que elegir con el técnico entre susto y muerte y optó por darle vida antes de la Navidad. Decisión arriesgada porque supone reducir a la mínima expresión el margen de maniobra, en el caso de que todavía quede alguien quien crea en ello. Se pueden buscar mil explicaciones futbolísticas, pero la raíz del problema está en la actitud. Recibir a cualquier rival como si se tratase de un paseo dominical por el Muro es una ofensa que, a base de repetirse, las pacientes gentes rojiblancas han naturalizado. Visto lo visto, la única emoción en las próximas semanas será contemplar cómo se desempeña la dirección deportiva en su particular busca y captura de un delantero. El resto parece que seguirá siendo más de lo mismo.

Compartir el artículo

stats