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Pedro Allongo

El puzle

Sobre la importancia de que Tito y Bolo encajen en la configuración del nuevo proyecto azul

Si hacemos un símil entre un puzle y el Real Oviedo, actualmente ya disponemos de dos piezas sin las cuales nunca podríamos completar el juego de mesa. Ya tenemos director deportivo y ya tenemos entrenador. En un puzle, sabemos que las piezas se encuentran troqueladas de una forma específica para que vayan encajando entre sí, siempre que se las disponga de la manera correcta. Que el entrenador y el director deportivo tengan un encaje perfecto y vayan confeccionando la plantilla hará que el resultado final gane muchos enteros para ser satisfactorios. En el fútbol actual, en el que intervienen tantos cargos en el apartado deportivo, que estas dos figuras vayan de la mano en una perfecta simbiosis será fundamental para lograr los objetivos.

Es momento de trabajo, de mucho trabajo para esta parte del club ya que lo que toca son renovaciones y fichajes. La Liga realmente terminó el pasado domingo, con el ascenso del Girona, pero ningún club estuvo parado. Nosotros un año más podemos partir con desventaja ya que volvemos a empezar con un nuevo director deportivo, pero confío en su profesionalidad y que pueda realizar su trabajo aun contando con menos tiempo.

También es momento de trabajo en la elaboración de la campaña de socios. Todo apunta a que nos encontraremos con una campaña que tomará de ejemplo la mostrada en la segunda vuelta de la pasada temporada, la cual fue recibida con satisfacción por la parroquia carbayona. Se pone como objetivo lograr 20.000 socios, cifra que es alcanzable ya que como bien se demostró en los últimos partidos de la 21/22 la gente estuvo con el equipo.

Deseo que se vayan engranando las piezas, sin prisa pero sin pausa en todas las áreas de este Oviedo, para disfrutar de un equipo competitivo en la 22/23 y tener un Tartiere con buenas entradas en todos los partidos, desde el inicio hasta el final, porque siempre es más sencillo hacer los encajes entre todos y remando en la misma dirección.

Si al final de año terminamos el puzle, querrá decir que hemos logrado el objetivo, pero las piezas deben encajar desde ya.

¡Hala Oviedo!

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