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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión del Sporting y del Oviedo: Con Orlegi, todo tempranito

Irarragorri no da tregua ni a su agenda ni a su equipo de trabajo y tiene claro que el objetivo rojiblanco es el ascenso, mientras, en Oviedo hay mosqueo de los gordos por lo de Cornud

Alejandro Irarragorri y su equipo de trabajo, junto a Joaquín Alonso, visitan Mareo. MARCOS LEON

El líder del Grupo Orlegi está exprimiendo al máximo las horas durante su paso por Asturias. Irarragorri no da tregua ni a su agenda ni a su equipo de trabajo. Visita aquí, entrevista allá, reunión por allí... Y todo a partir de bien tempranito, que a quien madruga Dios le ayuda. El patrón marca el ritmo, y el que no lo aguante tiene claro dónde está la puerta. Así que ya saben a que atenerse los habitantes de las plantas intermedias de la zona abuhardillada de Mareo. De la época del fernandismo no va a quedar ni (o casi) el apuntador, especialmente en los cargos directivos.

Los demás ya conocen la fórmula, quedó negro sobre blanco en su rueda de prensa de presentación del proyecto: trabajo, preparación e intensidad, que solo con las ganas de hacer algo no es suficiente. El tiempo dirá si habrá una gran limpia o si los que están en Mareo y alrededores sabrán adaptarse a la idea de la nueva propiedad, que anuncia que el objetivo del Sporting debe ser el ascenso. Eso sí, todo a su debido momento y sin marcarse límites temporales, que luego pasa lo que pasa.

Mientras, a 28 kilómetros, comienza a aclararse el asunto. Femenías ya le ha dicho a su casero que no renovará el contrato de alquiler y a Cornud, todavía con ficha en vigor en la casa azul, lo han cazado luciendo los colores de otro equipo. Mosqueo de los gordos en el Tartiere, como no podía ser de otra forma, con el lateral francés. Esto es fútbol y todos sabemos lo que hay, que diría Rubén Reyes, ¿oyisti, güey?

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