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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Sporting: Que sea el inicio de una bonita amistad

Finiquitado el fernandismo, las generaciones que no conocieron otra realidad que la de Pepín y JF se frotan los ojos ilusionadas por lo que creen puede estar por venir. Los que saben de esto ya han hecho sus apuestas: se superará o se estará cerca del récord de abonados

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El culín de sidra del nuevo dueño del Sporting para celebrar la compra del club MARCOS LEÓN

Pues sí, queridos amiguitos, ya está hecho: el Sporting tiene nuevo propietario. El club rojiblanco ya ha entrado a formar parte de la familia Orlegi Sports, una de las ramas del conglomerado empresarial que encabeza el mexicano Alejandro Irarragorri, a partir de ahora faro-guía de la entidad gijonesa. La entrada del capital azteca en el club supone uno de los hitos más importantes en la larga historia social del Sporting. El objetivo ahora es mejorar todo lo que ha venido ocurriendo desde que hace treinta años el "fúrgol" en Gijón, como en el resto del país salvo las conocidas excepciones, pasó de ser de los socios a una sociedad anónima.

Pero nada volverá a ser como en los noventa. Las gestiones del fútbol moderno son como son. Lo que se acaba es el cantar de que el Sporting debía estar en manos de capital astur-gijonés. Ahora se pasa –de momento sobre el papel, a la espera de que los hechos hablen por sí mismos– de una forma de llevar el Sporting casi familiar a una conducción profesional, a base de "metodología y método", tal y como cuenta Irarragorri, que anuncia que quiere "ganar sirviendo" para convertir los extraordinarios sueños de la Mareona en realidades.

Finiquitado el fernandismo, las generaciones que no conocieron otra realidad que la de Pepín y JF se frotan los ojos ilusionadas por lo que creen puede estar por venir. Los que saben de esto ya han hecho sus apuestas: se superará o se estará cerca del récord de abonados. Los más veteranos están a la expectativa, aunque conscientes de que el Sporting solo tiene capacidad de mejora después de firmar la peor temporada de la que se tiene constancia por escrito y en la memoria histórica del pueblo.

Mientras, JF, al que se le vio salir de la notaría madrileña donde se acabó todo sonriente y como si se hubiera quitado una losa de encima, iniciará una nueva vida a la espera de conocer si optará por ser conservador con el dinero recibido o iniciará una nueva aventura. Y así, queridos amiguitos, el Sporting ya forma parte de un multiclub, el de la familia Orlegi, que se estrenará en Europa de rojiblanco. Esperemos, en beneficio de todos, que sea el comienzo de una bonita y fructífera amistad, ¿oyisti, güey?

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