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Alberto Menéndez

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Alberto Menéndez

El Oviedo sigue en pretemporada

Un equipo azul con ensayos varios a lo largo del partido y sin acierto

El Oviedo no pudo ayer con un equipo recién ascendido, el Andorra, que en verdad no hizo casi nada para ganar, pero que se encontró con los tres puntos en el tiempo de descuento tras prácticamente la única jugada clara de gol que tuvo en todo el partido. Pero los azules tampoco es que pusiesen demasiado de su parte para lograr la victoria. Sí, tuvieron dos rachas de juego ofensivo, que no fueron más allá de los diez minutos en total, y para de contar. Los de Bolo es como si continuaran en la pretemporada, con ensayos varios a lo largo del encuentro y sin acertar con la portería contraria, un mal que no han podido superar los carbayones en este primer partido oficial de la temporada.

El primer tiempo discurrió aburrido, sin apenas acercamientos con peligro a ninguna de las dos áreas. Los andorranos salieron cohibidos, como con miedo ante su debut en la segunda división del fútbol español. Parecía que los oviedistas podrían sacar tajada de esa aparente falta de confianza del rival. Pero no, solo fue un espejismo. A partir del cuarto de hora los visitantes comenzaron a aposentarse y lograron desbaratar prácticamente todos los intentos de amenaza real de los azules. Incluso se podría decir que amagó más ante el marzo contrario el Andorra que el Oviedo. Sólo amagos, eso sí, ya que golpear, lo que se dice golpear, no golpeó ninguno de los dos contendientes en estos primeros 46 minutos de partido.

El entrenador azul apostó de principio por un equipo plagado de jugadores del año anterior, con la única incorporación del lateral izquierdo Aceves, que se mostró serio en tareas defensivas, aunque no se prodigó en ataque. A este primer once titular le faltó meter una marcha más a la hora de crear juego. Estuvo temeroso y por ello quizás demasiado impreciso. Rama lo intentó, pero en un puesto al que no está habituado. Y se notó. Como también se apreció que Borja Sánchez está aún falto de ritmo, aunque entró con muchas ganas al encuentro.

El partido cogió otra velocidad en la segunda parte. El Andorra se estiró algo y eso facilitó que también lo hiciera el Oviedo. Y comenzaron los cambios, las probaturas de Bolo. Marcelo salió por Obeng. Al mexicano se le vio enchufado, quizás demasiado, queriendo hacer demasiadas cosas en muy poco tiempo. Ciertamente hubo un cambio de escenario, con las sustituciones también de Viti y Borja Sánchez por Sangalli y Enrich. Y sobre todo, quizás, con la entrada de Montoro y Jimmy por Luismi y Hugo Rama. Fue en ese momento, en el minuto 76, cuando se produjo la mejor racha de juego del Oviedo, volcado sobre el marco de Raúl Lizoain, presionando a los andorranos (incapaces de salir de su propio campo) y disparando a puerta, aunque de forma inocente.

El partido acabó para el Oviedo con la expulsión de Sergi Enrich en el minuto 89. El encuentro se alargó, desgraciadamente para los intereses carbayones, hasta el minuto 98. Ni los andorranos se creían lo que había pasado. Al menos eso reconocían al final del encuentro los jugadores descartados por Eder Sarabia.

Está claro que a Bolo le queda mucho trabajo por hacer para sacar al Oviedo de la pretemporada y meterlo de lleno en la complicada Liga que les espera.

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