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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión del día: Tebas y el porno japonés

El VAR, el poder en aumento del estamento arbitral y la censura aplicada por LaLiga en la retransmisión de los partidos

El presidente de la Liga Fútbol Profesional, Javier Tebas, participa en un desayuno informativo en Valladolid R. García

Consumida la cuarta jornada en el "fúrgol" profesional, hay temas que van quedando claros. Uno es que el VAR es una máquina de generar polémicas allí donde va. El aparatito ha dado más poder del esperado al colectivo arbitral y ya los hay, como el Atleti, que han vuelto al viejo discurso de la persecución de los de negro (bueno, ahora rosa, amarillo, gris... ¡Viva el arcoíris!) con razones o sin ellas. Ya saben aquello de que "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", aunque muchas veces la cuestión acabe frotándose con fruición por el arco del triunfo. Luego está la censura de las imágenes de los partidos que no le gusten al amo y de lo que viene después.

El todopoderoso Tebas ha conseguido lo que ya anunció en su momento: que no impondría a los periodistas de los medios con derechos preguntar porque ellos ya sabrían lo que no se debe preguntar. Vamos, de manual de primero de dictador bananero. De esta forma, y ya puestos a maquinar, se supone que todas las semanas una asamblea de majaras analizará el comportamiento del comentarista y "preguntador" a pie de campo de turno para ver si hay que mandarlo a la nevera, a la cola del paro o al frente ruso. El siguiente paso será amedrentar a los medios que van por libre.

Queda por ver, amiguitas y amiguitos, qué dirán de esto los colegios profesionales, los guardianes de la titulitis, si es que queda vida inteligente por allí arriba. Pero que no cunda el optimismo, que don Javier sabe muy bien dónde repartir el alpiste. Todo esto recuerda al porno japonés, un sector en el que se graban aberraciones que harían vomitar al Marqués de Sade, pero en el que se pixelan los órganos genitales por si alguien se ofende. Pero oigan, que todo esto no salga de aquí, no vaya a ser que Tebas nos corte la señal o nos pixele, ¿oyisti, güey?

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