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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión del Oviedo y el Sporting: El arte del saque de banda

Orlegi sigue pico y pala con su transformación/modernización de la entidad gijonesa y los azules empatan ante un Levante que no hizo casi nada para puntuar

Aficionadas del Oviedo en la grada del Tartiere durante el Real Oviedo-Levante LUISMA MURIAS

Abelardo suma y sigue. El Pitu acumula números, y de los buenos, como entrenador del Sporting. Ya iguala en victorias a Boskov, el de "punto es punto", aunque con la diferencia de que el que era yugoslavo las logró en Primera. Pero poca culpa tiene Abelardo de que los años dorados rojiblancos estén lejos, muy lejos y ya solo sobrevivan en las hemerotecas y en los álbumes de cromos. A cada uno, queridos amiguitos y amiguitas, le toca vivir los tiempos que le toca, que pueden ser mejores o peores para el "fúrgol", la medicina, el periodismo o el taxi.

Por lo demás, Orlegi sigue pico y pala con su transformación/modernización de la entidad gijonesa. Ahora le ha llegado el turno al área social, bajo el paraguas de Laura Kalb, esposa de Alejandro Irarragorri. Se mantendrá, como no podía ser de otra manera, la apuesta por el equipo de la Liga Genuine, un vestuario lleno de historias de superación, tanto de los chavales como de sus familias. Chapeau por todos.

Mientras, a 28 kilómetros, Pachuca también trabaja a tres turnos para aplicar su modelo. La cosa pasa ahora por el tema universitario vinculado a la cuestión deportiva. En cuanto a la pelotita, y dependiendo del cristal por el que se mire, los azules lograron ayer un punto ante el Levante de Soldado y compañía que puede saber a poco, o no. Lo cierto es que los valencianos con casi nada empataron el partido aprovechándose del arte del saque de banda que defendía Benito Floro y de la bisoñez de algunos de los defensas carbayones. Pero esto solo acaba de empezar, ¿oyisti, güey?

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