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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Mundial, el Oviedo y el Sporting: Qatarís y baturros

Todo apunta a que, salvo el milagro de los milagros o pucherazo a lo elecciones de república bananera, la selección de los jeques ya puede ir pensando en dónde ver la segunda fase; mientras, los hay que amenazan con brazaletes con los colores LGTBI

Inauguración del Mundial de Fútbol Qatar 2022 Rodrigo Jiménez

Pues, amiguinos y amiguinas, el Mundial ya rueda. Veremos hacia dónde, que cada día se cae alguna estrella por eso de las lesiones y tal y tal. El partido inaugural nos dejó la victoria de Ecuador sobre Qatar. Todo apunta a que, salvo el milagro de los milagros o pucherazo a lo elecciones de república bananera, la selección de los jeques ya puede ir pensando en dónde ver la segunda fase. Y eso que para los amantes de las conspiraciones el gol anulado por el VAR a los ecuatorianos en el minuto dos del partido abría la posibilidad de asistir a uno de esos atracos arbitrales que no suelen faltar en las fases finales de este tipo de torneos. Pero no hubo margen para la duda. Un tal Valencia, con pasado en el Grupo Pachuca, no dio opción a los abnegados muchachos qataríes. Para rematar el domingo, y para aquellos que siguieran el partido por Televisión Española, nada como una película de Paco Martínez Soria –"Don erre que erre"– antes de irse para la cama. Fútbol de ¿quilates? y nobleza baturra para comenzar el Mundial. Casi nada.

Por lo demás, y a la espera de que la primera fase mundialista coja velocidad y llegue el estreno de la España de Luis Enrique, siguen las críticas desde dentro a que el Mundial haya acabado en un país poco amigo de los humanos y sus derechos. El último, Peter Möller, exjugador del Oviedo y directivo de la federación danesa de "fúrgol". Demasiado tarde. Otros amenazan con salir con brazaletes luciendo los colores LGTBI.

Mientras, Sporting y Oviedo se lamen sus heridas tras un fin de semana mejorable. Veremos qué ocurre en lo que queda por delante. Los azules hacen números de los goles que están encajando sobre la bocina y los rojiblancos sobre los mensajes lanzados por Abelardo en las ruedas de prensa sobre los objetivos exigidos a los suyos. Todo ello en la semana en la que la cúpula del club gijonés prefirió no abrir el melón del debate sobre la renovación del Pitu. Pinta que se avecinan curvas. Pero siempre nos quedará Martínez Soria, ¿oyisti, güey?

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