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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Mundial, el Oviedo y el Sporting: Irán, la moral y el 40-100-300

Irán da ejemplo frente a los equipos de las supuestas democracias occidentales, el Femenino azul quiere disfrutar en el Tartiere y en Gijón ya reconocen que El Molinón 2030 alcanzará los 300 millones

Dos mujeres iraníes siguiendo el partido entre Irán e Inglaterra del Mundial Qatar Christopher Pike

El Mundial de la represión, la doble moral y la hipocresía sigue viento en popa a toda vela. Llama la atención que los equipos de las supuestas (y asentadas) democracias occidentales se estén rajando a la hora de llevar a cabo las simbólicas muestras de apoyo a los colectivos que sufren la represión en países como Qatar y que haya tenido que ser Irán el que "diera la nota" no cantando el himno y no celebrando los goles para denunciar lo que está ocurriendo con las mujeres en tierras iraníes. Más que nada porque en el país de los ayatolás no se andan con bromas cuando alguna de las ovejas no sigue la línea marcada por el amo y disparan con bala, con piedras o echan mano del látigo. Por lo demás, y en lo que se refiere al "fúrgol", más o menos se van cumpliendo los pronósticos.

Mientras, en la madreñina "furgolística" la cuestión va de moral. Azules y rojiblancos andan alicaídos por cómo están volando puntos que pueden ser muy importantes de cara a los objetivos que se pueden presentar de aquí al final de temporada. En el caso de la casa azul esta semana los esfuerzos andan divididos, ya que se ha apostado por convertir el partido del Femenino en la Copa en una fiesta en la que se espera una buena entrada en el Tartiere.

A 28 kilómetros, en cambio, vuelve a escena la operación 40-100-300 para El Molinón 2030. Las medias tintas y el "puede que sí, puede que no" se convierten ahora en una afirmación sin espacio para la duda: el presupuesto para sacar adelante el "proyectón" debería ser de 300 millones. Casi nada, ¿oyisti, güey?

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