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Nacho Azparren

Derrota con honor

El Oviedo Femenino, que estrelló dos balones en los postes antes del minuto 90, se va de la Copa de la Reina tras caer en los penaltis

Tras una exhibición de perseverancia, coraje y buen olfato para las contras, el Oviedo Femenino alcanzó los penaltis de la eliminatoria de la Copa de la Reina ante el Alavés, conjunto de la máxima categoría, en un choque con duende, el que tenía al Carlos Tartiere y a cerca de un millar de espectadores como testigos. Ya se había dado la cara cuando las lanzadoras se encaminaron hacia la meta del Fondo Norte. Fue allí, en la zona habitualmente de más ebullición del estadio, donde el sueño se esfumó. Jana, meta visitante, se hizo enorme para detener tres lanzamientos y darle el boleto al Alavés a la siguiente ronda copera.

El cruel desenlace no resta un ápice de mérito al trabajo de las de Álex Rodríguez, que se dieron dos veces con el poste antes de los 90 minutos, merecieron el premio mayor. Salieron muy bien plantadas las de Álex Rodríguez. El balón sería del Alavés, eso parecía claro, pero se dejaban las azules el derecho a la contra. Y siempre parecieron encontrar la mejor vía, especialmente cuando Isina, que se movió por todo el frente de ataque, se asoció con los dos flancos. Empezó el partido con dinamita, pues antes del minuto ya tuvo que intervenir Sara para despejar a córner un duro disparo de Gema. Tardó el Oviedo poco más de dos minutos en mostrar sus armas a la contra: al remate de Isina le faltó evitar el bloqueo de la defensa vitoriana.

El paso de los minutos sirvió para acentuar los papeles. El Alavés, colista en la máxima categoría, siempre trató de buscar superioridades en el medio del campo. Pero la defensa carbayona se mantuvo firme. Daba la impresión de que las azules tenían más chispa, más picante en cada ataque al galope. Bermell gozó de una opción clarísima superada la media hora pero definió arriba un gran centro de Walsh, tras combinar en la derecha con Isina, quien si no.

El premio, sin embargo, no llegaría a la contra, sino a balón parado. Isina la puso cerrada y la meta visitante, Jana, se relajó en el blocaje. Alejandra atenta metió la rodilla para llevar el balón a la red. El guion parecía seguir las órdenes de las de Álex Rodríguez, que veían en el descanso la oportunidad de repasar las ideas y refrescar las piernas.

Pero la desgracia se reunió justo antes del receso para perjudicar a los azules. Un córner que no pareció sirvió para ejecutar una acción de estrategia en la que Miriam remató por dos ocasiones en el área azul, la segunda a la red. El único despiste de las azules en la primera mitad. La diferencia de categoría también se nota en estos detalles.

Parecía que el segundo acto entraba por los mismos derroteros con los dos equipos dispuestos a correr y a golpear al rival. Sara definió al lateral de la red justo cuando el Oviedo empezaba a ceder metros. Quizás por una cuestión física, el Alavés se hizo con el mando del choque, aunque el partido entró en letargo en cuanto a ocasiones. Con todo parado, los cambios agitaron de nuevo el choque en el tramo final. Ahí es cuando las de Álex Rodríguez tuvieron la eliminatoria en sus manos.

El Oviedo, muy atrás la segunda parte, pegó dos zarpazos merecedores de premio. En el primero, un toque exquisito de Isina se fue al larguero tras puntear Jana. Era el minuto 85 y la parábola de la talentosa media punta merecía ser un epílogo perfecto. Pero no pudo ser. Tres más tarde, y tras un gol anulado a las visitantes, fue Kimberlyn, recién ingresada, la que se estrelló en el larguero visitante.

El partido se fue a la prórroga con la sensación de que habría muchos espacios. De que escaseaban las fuerzas. Fue el Oviedo el que mejor los supo explotar, pero ni Anina, ni Walsh, ni Isina, en una espectacular chilena, encontraron el premio. Las azules parecían más fuertes. Para las visitantes, que parecieron tener una marcha menos en el tiempo extra, todo se redujo a una acción de Chamorro, clara eso sí: la pelota se estrelló en el poste. Sara, meta azul, salió lesionada de su choque con Vallejo. Le suplió Solana. A partir de ahí sí lo pasó mal el Oviedo, con el partido ya roto. Pero supo defender el empate y llevar todo a los penaltis, donde Jara se resarció del error en el gol de Alejandra para atajar tres lanzamientos: a Isina, Riquelme y Walsh y dar el pase al Alavés.

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