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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Oviedo, el Sporting y la FIFA: Infantino y la caducidad

Infantino pidió que la televisión le sacara guapo en el Mundial, Cervera anda "mosca" por lo que arrastra el mercado de invierno y Abelardo insiste en que el vestuario está con él

Gianni Infantino junto a Leo Messi, con la Copa del Mundo del Mundial de Qatar DYLAN MARTINEZ

El Mundial de Qatar, el del oro negro, el de los maletines y los sobrecogedores, el que consagró a Messi, sigue dejando perlitas que, cuando menos, incitan a la carcajada descontrolada antes de romper en llanto. Cuentan que Infantino, de nombre Gianni, presidente de la honesta y nada sospechosa FIFA, dio órdenes concretas a la operadora de televisión que realizaba los partidos mundialistas de que tenía que salir al menos una vez en cada encuentro y nunca, nunca, mirando el móvil, amén de otras cosas. Vamos, un "vida, sácame guapo, que va a estar viéndome mi madre" de manual. En fin.

Por lo demás, los del Almirante Cervera viven con intensidad el mercado de invierno, ese que como cuenta el entrenador del Real Oviedo depende más que nunca del deseo/capricho del jugador de turno. En Gijón, a la espera de lo que ocurra en Santander en el duelo con el equipo del cuñado Miguel Ángel Revilla, Abelardo cuenta que está muy a gusto con lo que tiene, que siente que los jugadores están con él (¿mensaje a las alturas?) y que, por no pedir, no pidió ni a Jeraldino, la última gran esperanza rojiblanca en esta ventana de fichajes.

Está por ver en qué momento se resolverá el misterio de cuándo estará listo el ariete para su estreno y si se producirá en la era del Pitu o ya en posteriores capítulos del imparable ir y venir de técnicos en este "fúrgol" de fechas de caducidad cortas, muy cortas, ¿oyisti, güey?

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