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Opinión | EN TERRITORIO COMANCHE

La opinión sobre el Real Oviedo y el Sporting: La calculadora de dos pantallas

Guillermo Almada, entrenador del Real Oviedo, saluda lal presidente Martin Pelaez

Guillermo Almada, entrenador del Real Oviedo, saluda lal presidente Martin Pelaez / Luisma Murias / LNE

Los dos grandes de la madreñina futbolística inician la segunda parte de la competición echando mano de la calculadora con doble pantalla. En una, hacen números de los puntos que necesitan para alcanzar sus objetivos, sean cuales sean.

En la orilla azul del Potomac tienen claro hace tiempo, incluso aquellos que llegaron a hablar de Europa, que la meta debe ser sumar para salvar el cuello y lograr la permanencia para jugar otro año más en Primera. Queda claro que con los guarismos que hasta la fecha ha acumulado el Real Oviedo no será fácil. Al margen de los puntos, los escuálidos nueve goles en diecinueve partidos que suman los de Almada dan para lo que dan.

Toca rendir visita a Osasuna, equipo que tampoco está para mucha fiesta, pero que por el momento va salvando los muebles. Llegan los azules, o al menos eso nos cuentan, con la flecha hacia arriba después de tres empates consecutivos. Lo cierto es que la victoria que se espera que sea el punto de inflexión no llega. El último en lograrla fue Paunovic, historia que ya parece muy lejana en la memoria azul. Pero habrá que seguir intentándolo. En El Sadar, o como se llame ahora por eso de la comercialización de todo, sea humano, animal o vegetal, no se esperan grandes cambios salvo los obligados por el guion.

En la otra pantalla de la calculadora Sporting y Oviedo hacen números para ver a qué pueden aspirar para, siempre supuestamente, mejorar la plantilla. De momento, el mercado para azules y rojiblancos marcha a cámara lenta. Así que paciencia, a esperar y a divertirse con los nombres que salen y desaparecen para ser sustituidos por otros, en la mayor parte de los casos menos llamativos e ilusionantes.

Tebas e Isabel Preysler

Mientras, a 28 kilómetros esperan iniciar la segunda vuelta rompiendo la racha de dos derrotas consecutivas, tropiezos que han vuelto a abrir el debate sobre la defensa. La primera parada de la segunda vuelta para Borja Jiménez, de los Jiménez de toda la vida, será el Reino de León. En el campo de la Cultural se espera una Mareona compuesta por más de 2.000 aficionados rojiblancos, que podrían ser más si no llega a ser por esa moda que se está imponiendo en el fútbol de Tebas de cortarle el rollo a las hinchadas visitantes. Lo que interesa son los que pagan la televisión y compran todo el catálogo de camisetas, más variado que el armario de la Preysler. Ya saben, la calculadora con doble pantalla, ¿oyisti, güey?

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