Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Una muy mala semana

Sobre la derrota de los de Almada ante el Elche

No le van al Oviedo los equipos de su Liga. Volvió a quedar demostrado en el encuentro disputado por los azules ante el Elche en el Carlos Tartiere (1-2), lo mismo que había pasado hace algunas semanas en Valencia ante el Levante. Una derrota lógica después de ver lo sucedido en los primeros 45 minutos, con dominio total de los ilicitanos, aunque al final, ya en el último tramo de la segunda parte, el tanto de Chaira dio algo de vida a los carbayones, que se volcaron sobre la meta de Dituro. Pero ahí quedó todo y el Oviedo se hunde en el fondo de la clasificación. En esta ocasión no hubo ningún tipo de polémica arbitral. El Elche se llevó tres puntos claves con sufrimiento, pero con merecimiento. Por supuesto que el equipo va a seguir luchando para salvar la categoría, pero lo cierto es que esta semana no fue ni mucho menos lo que esperaban Almada y sus jugadores, sobre todo después de la gran victoria en Vigo en su último choque fuera de casa. Uno de seis puntos es muy poco bagaje para un conjunto que se encuentra ya a siete puntos de la salvación.

Un primer tiempo del Oviedo para olvidar, de los peores en el Carlos Tartiere tras el ascenso. El Elche fue mucho mejor que los azules en todos los aspectos del juego. Controló y maniató a los azules, que se vieron incapaces de superar el entramado defensivo montado por Eder Sarabia. Los cambios introducidos por el entrenador azul, Guillermo Almada, respecto al a encuentro ante el Villarreal no sirvieron para mucho. Además, los ilicitanos se encontraron muy pronto por delante, lo que les sirvió para mostrarse más cómodos aún si cabe, mientras que el nerviosismo se apoderó de los carbayones. Un gol el de Bigas, en el minuto 5, de muy bella factura: desde fuera del área y por toda la escuadra, aunque también hay que decir que el defensa disparó sin oposición. Sólo diez minutos más tarde llegó el segundo tanto de los forasteros, esta vez por medio de Villar, dentro del área, ante la pasividad de la defensa.

Y puso ser aún peor este nefasto inicio de partido de los oviedistas si no llegar a ser por el paradón de Aarón a disparo de Da Silva bocajarro tras otro monumental despiste de la retaguardia oviedista.

La segunda fase del partido estuvo más igualada. No es que el Oviedo tuviese muchas oportunidades para marcar, pero al menos no las tuvieron los ilicitanos. Almada colocó sobre el césped la mayor parte de su arsenal ofensivo, bajo la batuta de Cazorla. No se puede negar que los azules pusieron todo de su parte para intentar, al menos, igualar la contienda, pero no les fue posible, fundamentalmente debido a que la ordenada defensa del Elche se lo impidió. Eso sí, en el segundo tiempo los oviedistas consiguieron, al menos, meter el miedo en el cuerpo a los levantinos. Los nervios de Sarabia eran patentes, y aunque exigía una y otra vez a sus jugadores no encerrarse en su área no lo conseguía.

Habrá que esperar a que el palo de ayer no afecte en exceso a la plantilla azul y que continúen luchando como hasta ahora. La afición se lo merece.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents