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España, favorita

La selección española ha mostrado condiciones para enfrentarse con garantías a un rival dependiente en gran medida del genio de Messi

Las dos selecciones que esta tarde-noche se miden en una New (Jersey o York, a elegir) se juegan mucho: nada menos que un título mundial. Para Argentina sería el cuarto, lo que le permitiría igualarse con Italia y Alemania y, como ellas, quedar a un triunfo de distancia de Brasil, que encabeza la clasificación histórica. A escala individual, el mayor reto es el de Messi, que está a un título de distancia de O Rei Pelé, que sumó tres campeonatos del mundo por selecciones. Para España, que tiene un título mundial –el conseguido en Sudáfrica en 2010–, ganar supondría dejar atrás a Inglaterra y situarse en séptimo lugar. Lo ocurrido hasta ahora en la larguísima fase final permite opinar con objetividad que España es la que tiene las mayores posibilidades de ganar el partido de esta noche, no en vano ha sido el equipo que ha causado mejores sensaciones, respaldadas por buenos resultados. Su reto es, por tanto, confirmarlo en la culminación del torneo.

ESPAÑA, SÓLIDA Y FIABLE.—

La selección española, el equipo que ha diseñado Luis de la Fuente desde 2022, es un equipo sólido y fiable. Defiende muy bien, como prueba el hecho de que en esta fase final solo le han marcado un gol, construye admirablemente el juego y tiene eficacia atacante. Es manifiesto el liderazgo de Rodri, pero todos los jugadores que han salido al terreno de juego han demostrado su calidad adaptándose a un sistema de juego que no se limita a la eficacia, lo que no sería poco, ya que, además, puede alcanzar la brillantez. El portero, Unai Simón, es espléndido. La defensa es magnífica en la contención, con dos centrales admirables, el veterano Laporte y el jovencísimo Cubarsí, y también lo es en el despliegue atacante, con dos laterales, Porro y Cucurella, capaces de ser buenos atacantes y, si hace falta, hasta goleadores. Llorente, otro lateral, puede ofrecer un cambio con garantías. El centro del campo tiene en Rodri un líder impresionante y el seleccionador le ha encontrado los complementos necesarios, teniendo en cuenta las necesidades cambiantes de cada partido. Fabián, Rodri, Olmo, Merino y Ferran son intercambios seguros. En la delantera, Oyarzabal demuestra inteligencia y recursos en la difícil misión que le han asignado, Nico Williams está en un proceso ascendente de recuperación tras sus lesiones y Lamine Yamal, a sus recién cumplidos 19 años, sigue subiendo escalones hacia la fama. Pocas veces se encontrará una plantilla tan equilibrada en calidad y eficacia.

EL EQUIPO DE MESSI.—

El rival, la selección argentina, tiene características muy diferentes a la española. Varios de sus integrantes son bien conocidos en España, comenzando con Julián Martínez, que ha hecho una gran temporada en el Atlético de Madrid y seguramente la mejorará en el Barcelona, y siguiendo con Giuliano Simeone, hijo del entrenador rojiblanco, vinculado desde hace mucho a España, como lo está también el seleccionador, Scaloni, y, desde luego y sobre todo, un futbolista excepcional, que ha hecho en España la parte fundamental de su carrera. No hace falta decir que se trata de Leo Messi, que llegó a nuestro país siendo un niño y creció futbolísticamente en España hasta convertirse en un gigante. El partido de semifinales del actual campeonato lo puso una vez más de manifiesto. Inglaterra había tomado la delantera en el marcador y al entrenador de los británicos la precaución se le transmutó en miedo, sobre todo después de que Argentina, tras estrellar dos disparos en los palos, lograra el gol del empate. Thomas Tuchel llegó a poner en la línea defensiva de su equipo hasta cuatro centrales. Y a Messi le encantó, sin duda, el desafío. Asumió netamente el protagonismo en su equipo, forzando internadas personales, metiendo pases profundos y sacando córners difíciles de defender. Hasta que un centro suyo en el tiempo añadido buscó por arriba a Scaloni, superando la supuesta muralla argentina. Y allí, en el sitio justo, entre dos defensas británicos, se elevó Lautaro Martínez para cabecear a la red, sin arreglo posible para Pickford, el portero británico. Y la locura argentina se desbordó en el terreno de juego y en el graderío.

MESSI Y LAMINE.—

Varios medios informativos publicaron en los días posteriores al partido unas fotos de Messi y Lamine en las que representaban papeles propios de la edad que tenían entonces: Messi aún no había cumplido los 19 años y Lamine era un bebé de apenas seis meses. Las fotos se habían tomado en un acto organizado por una organización benéfica al que, tras haber sido elegidos por sorteo, habían acudido padres con hijos pequeños para hacerles fotos con jugadores del Barcelona. A Lamine le tocó Messi, que posó bañándolo y con él en brazos. Esas fotos permanecieron en la intimidad familiar durante muchos años hasta que, hace varios meses, alguien las hizo públicas. Y son las que se han vuelto a publicar ahora. Quienes lo han hecho aseguran que son verídicas y no una creación con inteligencia artificial. La final de hoy les brinda, sin duda, una oportunidad con muchas salidas. Una verosímil sería la de atribuirles el significado de una figura futbolística legendaria con su futuro heredero.

A Lamine, obviamente, le tocaría representar al segundo personaje. Ya ha dado algunos pasos en esa dirección. En partidos como el de hoy, tal avance podría ser grande. Pero, en el caso de que se produjera, él, obviamente, no sería el único en darlo. Además, sería una gran sorpresa que quien lo diera no fuese la selección española, que llega a ese lance futbolísticamente histórico con la clara condición de favorita.

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