01 de agosto de 2009
01.08.2009
 

Ford plantea 600 despidos en su planta de Valencia

El secretario general de UGT en Ford Almussafes, arremetió contra la empresa por comunicar la noticia el último día de trabajo antes de las vacaciones

31.07.2009 | 21:02

La dirección de Ford España ha comunicado a los trabajadores y a los representantes sindicales de la necesidad de eliminar 600 puestos de trabajo en la planta valenciana de Almussafes, con el objetivo de garantizar la viabilidad futura de la fábrica. Los sindicatos critican la "incertidumbre" que se ha creado a los empleados, solicitan a la empresa que busque "medidas no traumáticas" y que "ningún trabajador se vaya sin la posibilidad de regresar".

La fábrica de Ford en la localidad valenciana de Almussafes tiene la intención de llevar a cabo una reestructuración de la misma con la eliminación de 600 puestos de trabajo. Su intención es reanudar las conversaciones con los sindicatos el próximo mes de septiembre, cuando se retome la actividad de la planta, con el objetivo de conseguir bajas voluntarias. Ford informó a sus trabajadores que la situación prevista para el cuatro trimestre de 2009 muestra un exceso de personal en la planta levantina, ya que el volumen de producción en esos momentos será de 1.460 unidades al día.

"La necesidad de reducir el número de empleados se genera por el paso de tres a dos turnos de producción en Valencia motivado por la caída sin precedentes del mercado de automóviles nuevos en Europa", señalaron fuentes de la empresa. La empresa explicó que, a pesar de la implantación de programas nacionales de achatarramiento en diferentes países europeos que han ayudado a una mejora de las ventas, el mercado europeo se encuentra aún en una situación de "gran debilidad".

Por su parte, el secretario general de UGT en Ford Almussafes, Gonzalo Pino, arremetió contra la empresa por haber comunicado la noticia el último día de trabajo antes de las vacaciones y recalcó que "habrá que sentarse con toda la información para lograr que cualquier medida que se adopte no sea traumática para los afectados". Además, agregó que "el expediente que presentará la empresa a la vuelta de vacaciones supone la extinción de los contratos de 600 trabajadores de producción o puestos ligados a la producción, aunque también de otros 80 trabajadores de gerencia, técnicos, administrativos afectados".

"NO HAY MERCADO SUFICIENTE"

Aunque "el planteamiento de la empresa es que tiene prisa por que esos trabajadores estén fuera de la factoría lo antes posible", dijo Pino, la intención del sindicato mayoritario "sigue siendo reivindicar el acuerdo que firmamos en 2007 con el presidente de Ford Europa, en el que se dice que la empresa siempre pondrá medios para intentar paliar cualquier situación cuando no tengamos producto".

"Es una situación muy difícil, muy complicada, porque no hay mercado suficiente para todas las compañías que están fabricando automóviles", aclaró el representante sindical, si bien "lo importante es buscar todas aquellas fórmulas que permitan no perder empleo en el futuro". "Lo primero es ver cuáles son los elementos que plantean para que haya tantos afectados, después ver cómo se puede no perder empleo y sobre todo, que ningún trabajador se vaya sin posibilidad de regresar", agregó.

Pino señaló que "lo que se debe hacer es que haya equilibrio entre todas las plantas europeas". "No puede ser que Saarlouis y Colonia sigan manteniendo tres turnos y que Almussafes esté con uno y medio", dijo Pino quien reivindicó que "ambas tienen que pasar a dos turnos para repartir el producto entre las tres hasta que pase la crisis".

Mientras tanto, el secretario general de CCOO, Miquel Rosaleny, denunció la "estrategia de comunicación perversa" de la compañía, que "ha pasado por encima de los sindicatos totalmente y directamente ha comunicado a los trabajadores que después del verano sobran 600 personas, cuando debería haberlo trasladado y argumentado a los sindicatos en vez de hacer que se vayan con incertidumbre total".

Por último, la máxima representante de CGT, Francisca Cuesta, criticó también que "desde la dirección no han hecho consultiva a los sindicatos ni informado de nada antes de tomar una decisión así, como sería lógico" y sostuvo que, a su juicio, se trata de "una medida de presión de cara a la revisión del ERE en vigor, que tendrá lugar a finales de septiembre".

EUROPA PRESS

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