28 de noviembre de 2010
28.11.2010
La Nueva España
El encuentro en la Moncloa

Zapatero promete a la élite empresarial «la máxima celeridad» en las reformas pendientes

Las grandes compañías piden que al Gobierno «no le tiemble la mano» con los cambios
El Presidente apremiará al Pacto de Toledo para acelerar el proyecto de las pensiones
Los directivos demandan un «plan de choque» que potencie las exportaciones

28.11.2010 | 01:00

Madrid, Agencias
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió ayer, ante las mayores empresas del país, a concretar con «la máxima celeridad posible» las reformas pendientes (sector financiero, pensiones, negociación colectiva, modelo energético...) para que España recupere la confianza de los mercados financieros y encuentre el camino hacia una economía más competitiva. El Presidente recogió así una petición que fue denominador común de las intervenciones que protagonizaron en la cumbre de la Moncloa los presidentes y los consejeros delegados de 37 grandes compañías: «firmeza y rapidez» y que al Gobierno «no le tiemble la mano» con los cambios. Los empresarios demandaron también que los partidos de la oposición se sumen al compromiso reformista y de defensa de la credibilidad de la economía española.

La solidez de las principales empresas y su dimensión exterior son citadas a menudo por los analistas como una de las fortalezas de España. Tras una semana de acoso en los mercados y de especulaciones sobre el riesgo de que el país siga los pasos de Grecia e Irlanda (camino de la bancarrota o de un rescate), Zapatero llamó a la Moncloa a los responsables de 39 compañías que suman un millón de empleos y una facturación equivalente al 40% del PIB español y que en su mayoría tienen dimensión multinacional. Acudieron a la cita 37 -fallaron Mercadona y Cepsa-, que forman el «núcleo duro» de los negocios de las finanzas, la construcción, la energía, la distribución... La reunión se produjo en el contexto de la ofensiva que el Gobierno desplegó en las últimas 72 horas para frenar la escalada de descrédito de España entre los inversores y las maniobras especulativas contra el país.

En Moncloa tomaron la palabra el presidente Zapatero y la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, pero también buena parte de los directivos invitados, que incidieron en la urgencia de «recuperar la credibilidad» en los mercados. La pérdida de confianza en España no implica sólo problemas para que el Estado se financie, también para las grandes empresas, penalizadas en Bolsa (las que cotizan) o con dificultades para sus operaciones financieras por el contagio del «riesgo país». Según lo que se conoce de las intervenciones de los empresarios, se demandó al Gobierno determinación para hacer las reformas anunciadas, pero también claridad y coherencia en los mensajes públicos.

La mesa de los 42.000 millones en beneficios
La invitación del presidente Zapatero llevó al palacio de la Moncloa a los presidentes o a los consejeros delegados de 37 grandes compañías, buena parte de ellas sociedades cotizadas y con dimensión internacional. Sus facturaciones dentro y fuera de España suman el equivalente al 40% del producto interior bruto (PIB) nacional y todas, salvo dos (Iberia y Ferrovial), consiguieron mantenerse en la senda de los beneficios durante el pasado año, ejercicio en el que los citados grupos sumaron ganancias por valor de más de 42.000 millones de euros, sin contar los fabricantes de automóviles, representados en la cita por el presidente de la patronal ANFAC. En la foto, el aspecto general de la mesa antes de la reunión.

Vitoria, Agencias
Zapatero «es valiente o muy tonto», dice «Financial Times»

El diario económico británico «Financial Times» considera que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «o es muy valiente o muy tonto» con la actitud que mantiene ante los ataques de los especuladores a España. En su editorial de ayer, el rotativo recuerda que «Zapatero ha asegurado a los especuladores que están apostando a corto contra España que van a perder hasta la camisa». «Su resistencia es admirable, pero el problema es que este comentario eleva la misma pregunta que él (Zapatero) desearía que no se planteara: ¿cómo es de vulnerable España a la crisis de la eurozona?», señala el diario, y alude a la «desesperada situación» de las cajas de ahorros, «pastoreadas» hacia fusiones por el Banco de España.

Madrid, Agencias
Nada devolverá la credibilidad al Presidente, sostiene Rajoy

El presidente del PP, Mariano Rajoy, advirtió ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que «ni los sindicatos, ni los empresarios, ni el PP ni los medios de comunicación» le van a devolver la «confianza ni la credibilidad que ha perdido con sus actuaciones».

El líder del PP denunció que Zapatero «se ha gastado el dinero de todos, ha endeudado al país y ha provocado una enorme incertidumbre porque», a su juicio, «hoy no confían en su Gobierno ni dentro ni fuera de España».

El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, acusó al PP de haberse convertido en «el broker de los movimientos especulativos contra España». «Con patriotas como el PP y Rajoy, España no necesita especuladores», dijo.

Botín alertó sobre el gasto autonómico y los constructores se quejaron del recorte de obras

Durante la reunión, de cuatro horas, tomaron la palabra, entre muchos otros, los financieros Emilio Botín (Banco Santander), Francisco González (BBVA), Rodrigo Rato (Caja Madrid) e Isidre Fainé (la Caixa). Rato y Fainé apuntaron la conveniencia de políticas orientadas al sector inmobiliario y González tuvo una intervención crítica con la política presupuestaria y el alcance de las reformas. Los constructores Luis del Rivero (Sacyr) y Rafael del Pino (Ferrovial) se quejaron de los recortes de la inversión en infraestructuras.

El primer banquero del país, Emilio Botín, puso el acento en abordar «con la máxima urgencia» la reforma de la negociación colectiva, clave para los trabajadores y para las empresas, y en estrechar el control sobre el gasto de las comunidades autónomas, identificado por los inversores como el flanco más débil de los planes de austeridad y reducción del déficit público.

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, apuntó hacia otro punto flaco, el energético, y demandó un marco regulatorio estable y predecible. La reforma del sistema energético lleva meses varada, pendiente de conversaciones entre el Gobierno y la oposición.

Zapatero aseguró ante los empresarios que las autoridades europeas descartan que sea necesario rescatar a España y recogió los emplazamientos sobre las reformas. Por el lado de las pensiones, Zapatero anunció la presentación del proyecto de ley de reforma antes del 31 de marzo de 2011. La próxima semana, anunció también, se apremiará a la Comisión del Pacto de Toledo para que presente con urgencia su informe de propuestas. El Presidente reafirmó, asimismo, el ultimátum a las cajas de ahorros para que se complete el proceso de fusiones antes del 24 de diciembre.

Zapatero recogió otra petición de los empresarios, que demandaron un «plan de choque» para potenciar las exportaciones: se harán cambios que no concretó en los mecanismos de apoyo y se pondrá en marcha una «comisión nacional de competitividad», formada por «personas de relieve». Serán los vigilantes de la eficiencia de una economía que, coincidieron Gobierno y empresarios, debe cimentar su nuevo patrón de crecimiento en el comercio exterior.

¿A qué se comprometió la élite empresarial en la Moncloa? Según el Gobierno, a impulsar la inversión y el empleo y a ayudar a la mejora de la confianza en España. Botín habló de «remar todos en la misma dirección». Zapatero, que calificó como «extraordinariamente útil» el encuentro, anunció que se repetirá en dos o tres meses.

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