Oviedo, Marián MARTÍNEZ

Asturias es la comunidad autónoma donde las rentas más altas pagan más en el IRPF. La diferencia es, además, considerable con relación a otras comunidades autónomas, sobre todo con Navarra, donde menos pagan. Una renta bruta anual de 300.000 euros abonaría en el Principado 131.666 euros a Hacienda, mientras que en Navarra la cuota se reduce hasta los 123.551,80. Es decir, 8.114,83 euros menos. Madrid y Valencia son las dos comunidades de régimen general con el tipo máximo de IRPF más reducido de todo el país, según un estudio de la consultora Ernst & Young sobre fiscalidad en la Unión Europea, Estados Unidos y los países emergentes agrupados en los denominados BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

La cantidad que se paga por IRPF en Asturias en función del salario bruto anual es semejante a la de otras comunidades autónomas hasta que se llega a los 90.000 euros. Las diferencias en la presión impositiva surgen con las rentas altas y se explican por la capacidad normativa que tienen los gobiernos autonómicos para modificar sus escalas de tributación. En 2010, al calor de las dificultades de las cuentas públicas, el anterior Ejecutivo regional subió los tipos marginales del impuesto de la renta para los contribuyentes con ingresos superiores a los 90.000 euros.

Asturias aplica un tipo máximo de gravamen en el IRPF del 25% en el tramo autonómico, y Cataluña del 25,5%. La Comunidad Valenciana grava las rentas más altas con un tipo máximo del 21,48%. Madrid lo tiene más bajo, en el 21,4%. El tramo estatal es el mismo para todas las regiones de régimen común, el 23,5%. Sumados ambos tramos (estatal y regional), a partir de los 175.000 euros se tributa al 49% en Cataluña y al 48,5% en Asturias, las regiones con los gravámenes más elevados.

Casos aparte son las comunidades forales de Navarra y el País Vasco, que carecen de tramo estatal. En el caso navarro, la comunidad aplica el tipo marginal más bajo, el 42%, pero lo hace a partir de los 45.480 euros, lo que le permite una importante recaudación. Y el País Vasco aplica un tipo máximo del 45% a partir de 63.680 euros.

Al llegar al tramo de renta de 100.000 euros brutos anuales, el Principado se sitúa en el tercer puesto de las comunidades que más gravan, con el pago a las arcas públicas de 36.383,98 euros. El primer puesto es para el País Vasco (36.763,60) y el segundo para Extremadura (36.418,98 euros).

Las diferencias entre las autonomías son mayores cuanto más elevada es la renta que se declara. Y Asturias gana puestos en el «ranking». Una renta de 200.000 euros brutos anuales tendría que abonar en el Principado 83.166,63 euros, lo mismo que en Andalucía y algo menos que en Extremadura y Cantabria. Pero serían 3.614,83 euros más que en el caso de un contribuyente de Navarra, y 3.304,12 más que si declarase en Madrid o en La Rioja.

Un contribuyente asturiano que declare una renta bruta anual de 300.000 euros debe abonar en el Principado 131.666,63 euros cuando haga su declaración del IRPF. Es la cantidad más elevada del país. Por detrás se sitúan Extremadura (131.268,91 euros) y Cataluña (131.266,62 euros).

Si el declarante es de Navarra, el cargo sería de 8.114,83 euros menos que en Asturias, y si es residente en Madrid o en La Rioja pagaría a Hacienda 6.904,12 euros menos que en el Principado; si fuese de Valencia, la diferencia sería de 6.589,47 euros a favor de los ciudadanos de la comunidad valenciana.

El informe de la consultora sitúa a España en el puesto undécimo en la aplicación de tipos marginales máximos en el IRPF, con el 45,8%, que es superior a la media de los Veintisiete (37%), pero inferior a la media de los UE-15, que es del 48,27%. Los primeros puestos los ocupan Suecia (60%), Finlandia, Dinamarca y Alemania. Estados Unidos se sitúa por debajo de España (38.8%) y en el caso del grupo de los BRIC, la diferencia es de 17 puntos menos (28%).

Ernst & Young también analiza el gravamen a los beneficios empresariales, y sitúa a España como el quinto país de los Veintisiete con el impuesto de sociedades más elevado, pese a haberlo rebajado cinco puntos, hasta el 30%.

El IVA español, que ha subido al 18% en el caso del tipo general, es, sin embargo, el tercero más bajo de todos los países que ha analizado la consultora. Y es precisamente en la subida de este impuesto en el que los expertos hacen hincapié en que hay margen para aumentarlo y conseguir así un importante incremento de la recaudación.