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El aprovechamiento de los recursos energéticos

El Principado descarta prohibir el "fracking"

La Consejería de Economía es partidaria de estudiar las reservas de gas de la región El criterio del Constitucional impide vetar la polémica técnica extractiva como pidió la Junta

El Principado descarta prohibir el "fracking"

El Principado descarta prohibir el "fracking"

La Administración asturiana es partidaria que se estudien las posibles reservas de los llamados gases no convencionales que puede tener el subsuelo de la región y de que se lleguen a aprovechar si ello resulta económica y ecológicamente viable. Es el criterio de la Consejería de Economía, que ha descartado la elaboración de una normativa autonómica que prohiba el uso en la región del "fracking" o fractura hidráulica, una forma de extracción que ha revolucionado el negocio de los hidrocarburos en países como EE UU (donde el gas se abaratado hasta un 70%) y que, al mismo, ha desencadenado una encendida controversia por los riesgos ambientales.

La Junta General del Principado aprobó en febrero de 2013, por iniciativa de IU, una proposición no de ley que instaba al Gobierno de Javier Fernández a legislar para vetar el "fracking" en Asturias, siguiendo los pasos de otras regiones donde la compañías dedicadas a la exploración de hidrocarburos han puesto el punto de mira. La proposición salió adelante con los votos del PSOE, PP y Foro, y la abstención de UPyD. Pasado casi año y medio, el Consejo de Gobierno no se ha decidido a cumplir ese mandato. Según las explicaciones de Isaac Pola, director general de Minería y Energía, las razonas son en primer lugar de carácter jurídico. "Iríamos contra los criterios que ha marcado el Tribunal Constitucional", expone.

La alta magistratura anuló este verano las leyes autonómicas que los parlamentos de Cantabria y La Rioja aprobaron en su momento para vetar la polémica tecnología. Ambas regiones, con gobiernos del PP, habían intentado la vía de la normativa urbanística para frenar el "fracking", pero el Constitucional aceptó sendos recursos del Gobierno central y consideró que se invadían terrenos propios de la legislación estatal, la que regula la investigación y explotación de hidrocarburos y que el PP había reformado para incluir una referencia a la fractura hidráulica y las condiciones ambientales de su uso. Navarra también ha legislado contra el "fracking" y su norma ha sido llevada asimismo ante el Constitucional por las mismas razones.

La técnica del "fracking" (ver gráfico) se emplea para extraer gas o petróleo que están alojados en pizarras, capas de carbón u otras rocas sedimentarias, generalmente a profundidades superiores a los 2.000 metros. Consiste en la inyección de agua y aditivos químicos para producir fracturas en la roca y liberar el combustible. El movimiento ecologista sostiene que esta técnica implica riesgos para los acuíferos y que incluso ha llegado a ocasionar movimientos sísmicos. Sus defensores, entre ellos las compañías energéticas y los colegios de ingenieros, sostienen que tales denuncias carecen de rigor.

Descartada la redacción de una ley regional contra el "fracking", el Principado sí se ha dirigido al Gobierno central para que elabore una norma específica que regule esta técnica, acote los riesgos y fije las medidas correctoras. "Podemos considerar que la legislación actual da suficiente cobertura, pero, dada la trascendencia social, todos estaríamos más tranquilos con esa nueva norma", considera Isaac Pola.

Inconvenientes jurídicos aparte, la Consejería de Economía tiene una posición abierta a que se investiguen y en su caso exploten los posibles recursos de hidrocarburos no convencionales de Asturias, "siempre que resulte viable ambientalmente y los beneficios compensen los posibles riesgos", matiza el director general.

"Lo primero es conocer si existe el recurso", añade Pola. En Asturias sólo está viva una solicitud de permiso de investigación que afecta a territorio de Villaviciosa, Colunga y Caravia. La empresa promotora, Oil and Gas Capital, y el Ministerio de Industria (competente para dar la autorización porque el área de exploración se adentra en el mar) guardan silencio sobre este proyecto. Hunosa por su parte ha abandonado últimamente los permisos que solicitó para investigar la opción de explotar el gas de las capas de carbón. La empresa alegó, sin haber llegado a hacer los sondeos, que la operación no era viable económicamente. Pero el Principado cree que en esa forma de gas no convencional, el alojado en el carbón a grandes profundidades (muy superiores a las de la actividad minera), es donde hay más reservas potenciales, aunque también importantes dificultades técnicas para la extracción. "Estamos pidiendo que se mantenga la minería del carbón por razones estratégicas; sería incongruente oponernos ahora al aprovechamiento del gas", concluye Isaac Pola.

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