Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

JORGE BARRERO | Director general de la Fundación Cotec

"La banca española es poco sesible a la innovación; sólo incentiva la compra de piso"

"España tiene un entorno financiero poco sensible a la actividad de I+D; sólo se incentivaba la compra de pisos"

Jorge Barrero, en la sede de la Fundación Cotec.

Jorge Barrero, en la sede de la Fundación Cotec.

Jorge Barrero (Oviedo, 1975) es el nuevo director general de la Fundación Cotec para la Innovación Tecnológica. Nació en la capital asturiana, pero dice que buena parte de su personalidad se forjó en el concejo minero de Ibias. Allí pasa casi todos los veranos desde que dejó la región cuando era pequeño. "Sólo me he perdido uno", asegura. Barrero contribuyó a la puesta en marcha del Ministerio de Ciencia e Innovación allá por 2008, cuya cartera ocupó Cristina Garmendia. El asturiano fue el número dos de aquel departamento. Ahora, en el Cotec, vuelven a repetir la misma fórmula, ya que Garmendia ocupa la presidencia de la fundación y Barrero, la dirección general. Es licenciado en Bioquímica por la Universidad de Salamanca y ha dedicado la mayor parte de su carrera a fomentar la I+D.

-¿Qué retos tiene la innovación en España?

-España ha hecho un recorrido muy meritorio en innovación, el cambio que ha dado el país ha sido brutal. Hace 25 años, cuando se fundó Cotec, el país no salía en ningún ranking internacional de producción científica, no teníamos apenas empresas liderando equipos innovadores. Todo esto ha cambiado. Ahora, España es la décima potencia investigadora mundial, lo que hace que nuestra ciencia esté por encima de nuestra economía. Tenemos líderes en sectores donde nunca lo hubiéramos imaginado. Debemos de estar satisfechos del recorrido, pero también hay déficits.

-¿Cuáles?

-La educación y la financiación. Primero, tenemos que ser capaces de educar para innovar y de innovar en la educación. Introducir en la escuela el valor del cambio y de la creatividad como principios básicos para que las personas a lo largo de su vida puedan tener una actitud más innovadora. Luego, ocurre que España tiene un entorno financiero que es poco sensible a la innovación y está dirigido por un sistema bancario que se ha especializado en otro tipo de financiación. Durante mucho tiempo las únicas inversiones que han sido incentivadas fiscalmente son las destinadas para la compra de vivienda. Nadie se extraña de que si se compra un piso se desgrave a Hacienda.

-¿Por qué la banca no da crédito al sector?

-De esa pregunta nadie ha hecho un análisis serio en España, y es algo que queremos estudiar en el Cotec. La intuición es que no tienen expertos que evalúen el riesgo, que no quieren comprometerse... Hay una serie de cosas que se dicen pero que son percepciones, y queremos evaluar cuál es el rol de la banca en cuanto a la innovación en otros países.

-¿No ha cambiado con la ley de Emprendedores?

-Hay algunos pasos, muy tímidos pero en la dirección correcta. Se hacen desde deducciones asociadas a empresas nuevas, pero no se hace mención a que sean compañías innovadoras.

-¿También se ha avanzado en el "crowdfounding"?

-Es un ejemplo de cómo todos podemos ser agentes inversores. Es todo muy nuevo y sigue estando muy ligado a la microdonación y no a la microinversión. Es una vía que hay que explorar y que puede tener sentido en algunos proyectos.

-La crisis ha dado un buen hachazo a la inversión en I+D.

-La inversión pública cayó de forma muy notable. Por suerte, este año se ha parado esa caída. En los últimos Presupuestos del Estado hay un cambio de tendencia que esperemos que se acelere. El problema es que nosotros veníamos de una gran aceleración de la inversión en I+D, pero cuando estábamos convergiendo con el resto del mundo se produce un parón. Eso supuso graves daños. No puedes tener a un equipo en Primera División con un presupuesto de Regional.

-A medio plazo, ¿qué consecuencias tendrá ese bajón de la inversión?

-Hay opiniones de todo tipo. Quiero pensar que el daño es reversible y que lo que hay que hacer es inyectar oxígeno al sistema. Es importantísimo recuperar los niveles que había hace seis años.

-¿Qué puede hacer España para atraer talento?

-En 2010 en el Ministerio hicimos un estudio en el que se demostraba, para la incredulidad de muchos, que el 20% de nuestros investigadores eran internacionales. En ese año España estaba atrayendo talento y la comunidad más relevante era la alemana. Teníamos centros de investigación con hasta veinte nacionalidades. Pero la crisis ha hecho daño a nuestra marca, además de recuperar los presupuestos hay que recuperar la fiabilidad. Debemos de ser capaces de transmitir tranquilidad a los investigadores que quieran venir.

-¿Qué supuso crear un Ministerio de Ciencia e Innovación?

-Crear un Ministerio es una experiencia única, al margen de a lo que se dedique. Tiene un punto de "start up", y esa cultura estaba dentro de la casa. El departamento supuso que había una ministra que cada viernes en el Consejo de Ministros hablaba sobre innovación al Presidente y a sus colegas. Eso es estar en la agenda a primer nivel. Sólo eso ya es un diferencial sobre la situación actual.

-Se ha superado la barrera de la transmisión del conocimiento entre Universidad y empresa?

-La parte de la Universidad que quiere trabajar con la empresa lo está haciendo, y al revés lo mismo. Las barreras están ya más bien en el terreno psicológico que en el real. No creo que eso sea nuestro principal escollo. España debe trabajar, por ejemplo, en ver cuál es el rol de la innovación en el sector servicios. En el sector industrial se sabe muy bien, pero en los servicios igual tenemos más empresas innovadoras de las que creemos, lo que pasa es que no tenemos los indicadores para medirlas bien. Saldríamos mejor en la foto si fuéramos capaces de medirnos mejor.

-¿En Asturias hay cantera de investigadores?

-Asturias tiene las mismas posibilidades que cualquier otro territorio del mundo para desarrollar el talento, pero tiene que jugar sus bazas. Es un territorio con una importante tradición industrial que debe de aprovechar, y que tiene unos retos particulares de reconversión como consecuencia de su tradición minera. Soy de Ibias y sé lo que es la economía de la mina y lo importante que es dedicar recursos a darle un futuro. Pero no deben ser medidas paliativas, tienen que dar futuro a la gente, y no estoy tan seguro de que eso haya sido así. En cuanto a innovación, en Asturias hay experiencias pioneras como la de Valnalón y casos como el de Gijón, que es uno de los ayuntamientos de España que más en serio se han tomado el tema de la innovación. También hay un grupo de empresas biotecnológicas en Oviedo con mucho mérito.

Compartir el artículo

stats