19 de marzo de 2017
19.03.2017

Arcelor invierte cinco millones para reducir las emisiones de la acería de Gijón

La siderúrgica instalará un sistema pionero en la multinacional que le permitirá ir por delante de las exigencias de la UE

19.03.2017 | 00:44
El exterior de la acería de Veriña (Gijón).

Arcelor-Mittal invertirá cinco millones de euros para reducir sustancialmente los gases que emite su acería de Gijón. La multinacional da de esta forma un paso firme para cumplir con la nueva normativa de la Unión Europea (UE) que está tratando de poner coto a las emisiones de la industria europea, y a las restricciones que puedan llegar en los próximos años, ya que Bruselas ha advertido que tiene previsto seguir endureciendo su política medioambiental. En concreto, la siderúrgica instalará a finales de 2017 un sistema de electrofiltros en el taller gijonés para conseguir dar un fuerte tijeretazo a sus emisiones.

Este sistema, puntualizó la compañía, será pionero en el grupo. Ninguna otra acería de Arcelor tiene una tecnología tan avanzada para recortar sus gases contaminantes. Y es que Europa ha puesto un severo límite a las emisiones de la industria comunitaria. Se ha pasado de 120 mg/Nm3 (parámetro utilizado para medir las partículas que se emiten a la atmósfera) permitidas hasta ahora a 50. Gracias a estos nuevos electrofiltros, la acería gijonesa sólo emitirá 20. Fuentes de la multinacional apuntaron que "el nuevo sistema contribuirá no sólo a cumplir con la exigente nueva normativa, sino que permitirá adelantarse a las que previsiblemente se impondrán en los próximos años, más restrictivas aún".

Esas mismas fuentes añadieron que la tecnología que se instalará en Gijón combinará el actual sistema "de aspiración, lavado y depuración de gases generados en el proceso de afino del acero en los convertidores de la acería con uno nuevo de electrofiltros que emitirá un gas aún más depurado".

Una tecnología también de última generación para reducir la emisión de gases es el que la siderúrgica tiene previsto instalar en las nuevas baterías de coque de Gijón, que se comenzarán a reconstruir este año. La compañía ya ha iniciado el derribo de las antiguas, de las que tan sólo sobrevivirá la base para sostener las nuevas, aunque aún está pendiente de que las autoridades ambientales asturianas den el visto bueno al proyecto para poder iniciar las obras. La compañía espera una respuesta en los primeros días de abril, después de haber presentado sus respuestas a las alegaciones de los ecologistas al proyecto.

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