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JULIO RODRÍGUEZ | Director de la Red de Mentoring

"La diferencia entre éxito y fracaso empresarial suele estar en los trabajadores"

"Las compañías ya son conscientes de que el talento es un multiplicador del balance"

Julio Rodríguez. MIKI LÓPEZ

El economista y empresario Julio Rodríguez Díaz (Oviedo, 1965) es director de la Red de Mentoring de España y socio de Avanda, consultora de recursos humanos. Autor de manuales de formación, también ha publicado varios libros de relatos cortos. Su dedicación a los recursos humanos y su afición por la literatura se han fundido en la obra "Relatos humanos", de la que es coautor y que fue presentada recientemente en Oviedo.

- Describa "Relatos Humanos", una obra singular.

-Es un libro que nos ha llevado más de un año y medio de trabajo. Nos unimos diez expertos en recursos humanos con vocación literaria para hacer un libro de relatos cortos independientes que tienen un hilo conductor, y es que todas las historias se desarrollan en la misma empresa ficticia y hay un personaje fijo, que es el director de recursos humanos. Manuel Pozo, con una importante trayectoria literaria, se encargó de la coordinación. Se corría el peligro de que el libro se convirtiera en un manual técnico de recursos humanos, pero eso no ha ocurrido, es para todo tipo de lectores.

- Las relaciones laborales dan para muchas historias

-Las empresas las conforman personas, no recursos, por eso en el libro se recogen, sobre todo, historias cotidianas.

- No suele ser habitual que personas dedicadas al mundo empresarial tengan inquietudes literarias.

-En mi caso he encontrado una relación mágica entre el arte de comunicar, actividad a la que me dedico como consultor, y crear historias, principalmente relatos cortos. El mundo de la empresa es un caladero de anécdotas brutal para una historia. Hay que saber ver en lado humano e incluso lírico de las cosas que ocurren en las empresas. Por ejemplo el director de recursos humanos sufre, llora por dentro, cuando tiene que despedir a gente a la que quiere, pero es su trabajo, tiene que tener dos caras.

- Usted es experto en mentoring, ¿en qué se diferencia de otras herramientas de desarrollo profesional como el coaching?

-Están entrelazadas. El coaching es el arte de hacer buenas preguntas y el mentoring va mucho más allá a la hora de acelerar el proceso de aprendizaje en la empresa. El mentor, además de desempeñar en determinados momentos la función de coach, pregunta pero también opina, ayuda a crear nuevas redes de contactos, puede ser un soporte emocional en el ámbito profesional, intervenir como consejero o mostrase como modelo de comportamiento, alguien de quien aprender en situaciones reales. Tiene más libertad para dar consejos.

- Cada vez se habla más del mentoring. ¿Se ha convertido en una moda?

-Aporta valor a la empresa sin grandes gastos. No se necesitan ejércitos de formadores y consultores externos, pero no cualquier cosa es mentoring o coaching.

- ¿Corre el peligro de convertirse en una marca bajo la que entre de todo?

-Si. Ahora hay hasta coaching con caballos y con ovejas.

- ¿La empresa asturiana es sensible a la introducción de esas herramientas?

-Cada vez más porque no es ajena a la globalización. Decía Henry Ford a principios del siglo pasado que el problema era que cuando solo necesitaba un par de manos tenía que contratar a la persona completa, con sus preocupaciones, emociones, inquietudes? hoy en día no vale con un par de manos, la competencia es tan dura que la diferencia entre una empresa de éxito y otra que fracasa suele estar en las personas que en ella trabajan. El talento ha llegado a ser un multiplicador del balance y son muy importantes las herramientas de desarrollo profesional. Las grandes y medianas empresas asturianas cada vez son más conscientes de ello.

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