23 de julio de 2017
23.07.2017

"Es un primer empujón que se agradece"

El ovetense Iñaki Nistal destinó hace cuatro años el dinero del paro a montar una autoescuela que ya ha generado seis empleos, y Carlos Carril acaba de abrir negocio

23.07.2017 | 00:20

Carlos Carrillo, cocinero de origen venezolano, lleva 16 años en Asturias y durante 12 años trabajó para la misma empresa hostelera, hasta que se quedó sin empleo. Sólo estuvo dos meses apuntado en la oficina del Servicio Público de Empleo. El resto de la ayuda que le correspondía por haber cotizado durante 12 años decidió cobrarla junta para iniciar una aventura profesional. Esta vez, por su cuenta. Se hizo autónomo y se dedica a la compra de negocios hosteleros para darles un impulso. El primero lo incorporará la próxima semana. Aunque a medio plazo ya le tiene la vista echada a otro restaurante.

El día 10 de este mes recibió el dinero de la capitalización del paro para montar su negocio después de bastante papeleo. "Pensé que era más cómodo, la verdad, ha llevado tiempo", asegura. Eso sí, apunta que le viene muy bien para darle "primer empujón" a su aventura empresarial. "La verdad es que me ha ayudado bastante", destaca.

Carrillo ha sido uno de los últimos asturianos en capitalizar la ayuda del paro. Iñaki Nistal ya lo hizo hace cuatro años. Recibió unos 7.000 euros que le correspondían como ayuda del paro después de haber perdido su empleo en una autoescuela. "No fue gran cosa, pero siempre es una ayuda", asegura. Decidió reconducir su vida laboral por el mismo camino. Montó una autoescuela en Oviedo en 2013. La llamó "Exit", era su nueva salida profesional.

Comenzó él solo de profesor con una empleada para las tareas administrativas y presume de que "ahora ya somos seis trabajadores y tenemos cuatro coches". Ya de mano se encontró con que para montar un negocio de estas características hace falta desembolsar bastante dinero. "La inversión fue fuerte, y en esos momentos cualquier empujón se agradece", destaca Nistal. Cuatro años después de dar el salto y trabajar por su cuenta no se arrepiente. El negocio está funcionando. "El boca a oreja nos funciona porque tenemos una alta tasa de aprobados, esta misma semana hemos mandado a veinte alumnos a examen y solo han suspendido dos", destaca. Y eso que en su sector la competencia es feroz. "Están tirando los precios", lamenta. Ahora ha hecho una nueva inversión para comprar un coche adaptado a discapacitados. "Hay que seguir creciendo", afirma.

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