Isolux ha cerrado el expediente de regulación de empleo (ERE) voluntario que puso en marcha a comienzos de agosto con la salida de 356 trabajadores, un 19% menos respecto al máximo de 441 empleados a los que inicialmente estaba destinado el ajuste, si bien representan algo más de la tercera parte (un 35,5%) de la plantilla total del grupo. La sociedad de construcción e ingeniería está en concurso de acreedores y esta regulación de empleo se enmarca en el conjunto de medidas de emergencia en que trabaja el administrador de la compañía, controlada por sus bancos acreedores, ante las tensiones de liquidez que presenta y el riesgo de caer en números rojos. El plan incluye también la venta de activos.