04 de mayo de 2018
04.05.2018

Una nueva ruta aérea para atraer el talento de Silicon Valley

Iberia lanza un vuelo directo a San Francisco desde Madrid

04.05.2018 | 03:44

La nueva ruta de Iberia entre Madrid y San Francisco, la ciudad más cara de Estados Unidos, tiene un doble reto tan atractivo como ambicioso: convertir a España en la puerta de entrada a Europa del talento de Silicon Valley, la meca de las mayores corporaciones tecnológicas del mundo y miles de start-ups, y descubrir a los californianos la esencia hispana, confundida hasta ahora casi exclusivamente con la cultura mexicana.

"Queremos impulsar las inversiones y la tecnología entre las dos orillas de la ruta", declara Luis Gallego, presidente de Iberia, la compañía que acaba de inaugurar este vuelo de doce horas de duración para atraer a turistas norteamericanos a España, pero también a las "brillantes ideas" que brotan de las sedes de firmas que están revolucionando el mundo, como Facebook, Google, Apple, Tesla, Microsoft o Amazon.

Dominada su bahía por el icónico puente Golden Gate, inaugurado en 1937 para sacudirse la secuela de pesimismo de la gran crisis económica de 1929, San Francisco presume de ser la ciudad del amor de los Estados Unidos, origen en 1967 del movimiento hippy que aún impregna de olor a marihuana el cruce de las calles Haight con Ashbury y escenario predilecto para rodar cientos de películas de Hollywood. Es una urbe llena de historia que observa con curiosidad desde el inmenso embarcadero de Fisherman's Wharf el islote de Alcatraz, habilitado en su día como base militar para convertirse después durante treinta años en la cárcel de máxima seguridad del país, donde fue recluido en 1934 el gánster Al Capone, el padrino del sindicato del crimen de Chicago, condenado por ironías del destino tras ordenar cientos de asesinatos por un delito menor de evasión de impuestos.

"Es una ciudad hospitalaria que recibe a los turistas con los brazos abiertos", proclama Gallego en el aeropuerto internacional de San Francisco para animar a los españoles a visitar esta península del oeste norteamericano de 800.000 habitantes, plagada de empinadísimas cuestas por las que circulan vistosos tranvías y teleféricos. La ruta aérea entre Madrid y San Francisco, que sale desde ahora hasta el 28 de septiembre cada lunes, miércoles y viernes del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas, tiene cómodas conexiones con veintidós ciudades de España y enlaces coordinados desde Madrid con Toulouse, Nantes, Lyon, Roma, Venecia, Milán, Lisboa, Oporto, Viena y Zúrich para competir con las rutas directas de otras compañías aéreas que unen desde Europa a París y Londres con San Francisco.

Los aeropuertos de Alicante, Almería, Asturias, Barcelona, Bilbao, Fuerteventura, Gran Canaria, Granada, Jerez de la Frontera, La Coruña, Málaga, Palma de Mallorca, Melilla, Menorca, Pamplona, San Sebastián, Santander, Santiago de Compostela, Sevilla, Tenerife, Valencia y Vigo están conectados a través del "hub" aéreo de Madrid con esta nueva ruta, la sexta de Iberia a Estados Unidos, además de la de Puerto Rico, y es la segunda a California, adonde Iberia ya vuela sin escalas a Los Ángeles. El estado californiano acoge al 21 por ciento de los españoles asentados en Estados Unidos. "Se podrán combinar vuelos a San Francisco con la vuelta desde Los Ángeles, y viceversa, en el mismo billete, lo que permitirá más flexibilidad a los clientes al planificar sus viajes", argumenta Gallego cerca de Presidio, el espacio fortificado por los españoles en 1776 para defender sus posesiones californianas de los ataques rusos e ingleses, que pasó en 1821 a ser mexicano tras su independencia de España para incorporarse a Estados Unidos en 1847 después de la guerra que enfrentó a los dos países y despojó a México de sus dominios en los estados de California, Arizona, Nevada, Utah, Nuevo México y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma.

En esta área recreativa nacional, además de Presidio, destaca el rojizo puente Golden Gate, que une la entrada a la bahía de San Francisco con el océano Pacífico para llegar a la zona residencial de Sausalito, elegida por los famosos y millonarios para levantar sus espectaculares mansiones y disfrutar sin ser molestados de su pintoresco puerto pesquero y de las multicolores casas flotantes que miran a la península de San Francisco.

De vuelta en ferry a la ciudad desde Sausalito, las focas y leones marinos dan la bienvenida a los turistas en el muelle 39 de Fisherman's Wharf, donde los bulliciosos restaurantes abiertos en terrenos ganados al mar ofrecen todo tipo de mariscos y la sabrosa sopa de almejas, típica de esta metrópoli, que con la llegada de los gurús tecnológicos ha desbancado a Nueva York como la ciudad más cara de Estados Unidos a pesar de vivir bajo la amenaza de un terremoto debido a su peligrosa ubicación sobre la falla de San Andrés.

"Vamos a ofrecer 39.000 asientos en esta ruta durante los cuatro primeros meses de prueba", anuncia pletórico Luis Gallego, volcado desde 2013 en la transformación digital de la aerolínea y en la renovación de la flota de aviones para recorridos de larga distancia, que acaba de cerrar la compra en Toulouse de 16 Airbus 350 para reemplazar a los A-340.

En junio de este año será fletado el nuevo modelo A-350, la aeronave más avanzada del mercado, construida con livianas piezas de fibra de carbono que reducen el consumo de combustible, con un vuelo entre Madrid y Nueva York, la metrópoli estadounidense con la que Iberia comenzó a volar a Estados Unidos en 1954. Además de la Gran Manzana y San Francisco, la nonagenaria aerolínea española, fusionada desde 2011 con British Airways, vuela a Boston, Chicago, Miami, Los Ángeles y San Juan de Puerto Rico. "Este año pondremos a la venta 1,45 millones de asientos en este mercado", concluye satisfecho Luis Gallego.

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