La sección sindical de CC OO en la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) en Asturias protagoniza desde ayer y hasta esta tarde un encierro en la delegación de esta institución, en Oviedo, en protesta por la disminución de la plantilla laboral y el crecimiento "alarmante" de los llamados canales físicos complementarios (CFC), que suponen -según el sindicato- una "competencia desleal a los trabajadores". CC OO afirma que se "presiona a los trabajadores" para que faciliten datos de los establecimientos colaboradores y así poder ofrecerles la conversión en CFC, impidiendo su colaboración desinteresada, y contribuyendo a que los vendedores con discapacidad pierdan ventas en favor de empresas cuyos objetivos no son sociales sino mercantiles.