El Gobierno del Principado rechaza el establecimiento de límites temporales para las térmicas de carbón que han invertido en mejoras ambientales -como las de Aboño y Soto de Ribera- y advierte de que los planes energéticos del Gobierno de Pedro Sánchez afectan a la competitividad de la gran industria asturiana y ponen en peligro a Hunosa.

El Gobierno del PSOE en Asturias presentó ayer unas "extensas" alegaciones al marco estratégico de energía y clima, que está compuesto por la Estrategia para la transición justa; el anteproyecto de Ley de cambio climático y transición energética, y el Plan nacional de energía y clima 2021-2030. Las alegaciones están agrupada en 37 bloques temáticos y los primeros se refieren al procedimiento de elaboración y a la participación de las comunidades autónomas, "que nos hubiera gustado que fuera mucho más relevante y activa", apuntó el consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Isaac Pola.

También se cuestionan los "ambiciosos" objetivos en emisiones, renovables y eficiencia energética, y "el desigual" reparto entre los sectores difusos -transporte y edificación, fundamentalmente- y los sectores sometidos al comercio de derechos de emisión de CO2. "Los planteamientos cargan de forma diferencial, y entendemos que no justificada, sobre la industria y la generación energética", dijo Pola.

Las alegaciones se refieren al diseño de las redes eléctricas, a la integración de las renovables y a la neutralidad tecnológica. "Aquí hay un epígrafe muy significativo sobre el cierre de las térmicas de carbón, que no compartimos en absoluto y argumentamos que no es adecuado establecer limitaciones temporales más allá de lo que establece la normativa comunitaria para aquellas centrales que hayan realizado sus inversiones medioambientales", señaló Pola en referencia a las térmicas que pueden seguir abiertas más allá de 2020 -como Aboño y Soto de Ribera- pero que el Gobierno pretende que dejen de funcionar antes de 2030.

Otro bloque de alegaciones se centra en los aspectos económicos. "Es necesario habilitar un equilibrio entre la sostenibilidad técnica (la garantía y calidad de suministro energético), la sostenibilidad ambiental y la sostenibilidad económica", afirmó Pola, que añadió que Asturias "tiene una especial preocupación por la competitividad económica, sobre todo en nuestro sector industrial electrointensivo".

El Principado también hace mención en su escrito a Hunosa, porque en los planes del Gobierno se establece la elaboración de un calendario de desinversión en las empresas estatales vinculadas a los combustibles fósiles. "Rechazamos el planteamiento de establecer un horizonte temporal. Queremos que Hunosa perviva, que se convierta realmente en una empresa de la transición justa", afirmó Pola.

Además, Pola señaló que el Gobierno regional defenderá ante la dirección general de Política Energética y Minas que hay "motivos especiales debidamente justificados" para que la planta de Alcoa en Avilés pueda concurrir en junio a la nueva subasta de interrumpibilidad para el segundo semestre del año, aunque no prestara este servicio en la primera mitad de 2019 al haber apagado sus cubas electrolíticas . Horas después, fuentes del Ministerio de Industria confirmaron que las plantas de Alcoa no están excluidas de la subasta y subrayaron, en sintonía con el Principado, que la regulación contempla que una empresa participe en la subasta sin haber prestado el citado servicio cuando concurren circunstancias excepcionales, como es el caso. Industria desmintió así el anuncio hecho por Red Eléctrica Española el jueves, cuando sus directivos afirmaron en Madrid que las plantas de Alcoa en Avilés y La Coruña no podrían optar la rebaja de la luz que se reparte la subasta de la interrumpibilidad, algo que pondría cuesta arriba los intentos de vender las fábricas.