Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Así actúan los ladrones digitales: un "hacker" roba 20.000 euros a una empresa asturiana

El cibercriminal pirateó el email de Canonical y el de su cliente en Hungría para desviar el dinero de un negocio a una cuenta en un banco de Valencia

Así actúan los ladrones digitales: un "hacker" roba 20.000 euros a una empresa asturiana

Así actúan los ladrones digitales: un "hacker" roba 20.000 euros a una empresa asturiana

Al principio, todo parecía normal. Un negocio más. La compañía asturiana Canonical había conseguido vender los brazos robóticos articulados que fabrica en Gijón a un cliente en Hungría. Para cerrar el acuerdo, la mayoría de los pormenores se habían discutido por correo electrónico. Como casi siempre en estos casos. Nada hacía presagiar a la compañía que las conversaciones estaban siendo interceptadas por un "hacker" que acabó echando por tierra una operación de 20.000 euros. "Lo único que notamos raro era que los correos tardaban varias horas en llegar; mandabas uno a las dos de la tarde e igual llegaba a las seis, pero pensábamos que teníamos un problema con el servidor. No le dimos mayor importancia", señala el fundador de Canonical, Ignacio Secades. Pero no era así.

Las empresas asturianas vienen denunciando que desde hace meses se está produciendo un repunte del cibercrimenEste es un ejemplo de los muchos casos que se dan a diario en la región.

Las cuentas de correo de ambas compañías habían sido "hackeadas" y, con sigilo, un "pirata" vigilaba todos los intercambios. Hasta que llegó el momento de la verdad. El del email definitivo. El del pago. Canonical envió una factura a su cliente húngaro, que, como toda la correspondencia anterior, cayó en manos del "hacker". Éste modificó el número de cuenta para que el dinero de la transacción se le ingresara en una cuenta de La Caixa que se había abierto en una sucursal de Valencia. La compañía húngara pagó sin sospechar nada. "Nosotros les decíamos que no habíamos recibido el dinero, hasta que nos mandó el justificante del pago y vimos que aquella no era nuestra cuenta", explica Secades.

Ahora, Canonical ha interpuesto una denuncia por suplantación de identidad y la compañía húngara otra en su país por robo. Pero, la situación está completamente bloqueada. La empresa asturiana ha solicitado la colaboración del banco, que respondió, según Secades, que el caso está siendo investigado. También ha recurrido al Banco de España en busca de amparo, pero la respuesta es que hasta pasado un mes no podrá actuar. "Tampoco el seguro de nuestro cliente húngaro puede hacerlo al estar todo bloqueado", indica el empresario asturiano.

Compartir el artículo

stats