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El asturiano Rodolfo Cachero entra en el sector conservero en Galicia y Murcia

Relanza Conservas Iglesias bajo la nueva razón social Rías Baixas y se hace con los activos de Cofrusa, de mermeladas, frutas y vegetales

Rodolfo Cachero.

Rodolfo Cachero. DEMELSA ÁLVAREZ

El empresario asturiano Rodolfo Cachero ha tomado posiciones en el sector conservero español con la toma de control de la unidad productiva de Conservas Iglesias, de Pontevedra, con 112 años de experiencia en elaboraciones de pescado, y que ahora está en fase de relanzamiento bajo la nueva denominación Rías Baixas, y con la reciente adjudicación de los activos de la empresa conservera de frutas y conservas Cofrusa, de Murcia, una de las más relevantes del país en su especialidad y que, como Iglesias, también atravesó por una grave crisis y situación concursal. Cofrusa está actualmente inactiva y la familia Cachero se da un plazo de hasta dos meses para reabrirla y reanudar su actividad fabril.

Cachero, con experiencia en el sector de la distribución de alimentación y bebidas (fue propietario durante varias décadas de la compañía Exclusivas y Distribuciones Naranco, de Oviedo), ha entrado en el sector conservero tras los problemas judiciales que afrontó por deudas fiscales en el sector de la minería del carbón, por las que permaneció cuatro meses en prisión entre septiembre de 2017 y febrero de 2018. El empresario opera también en otros sectores de actividad.

Conservas Iglesias, que entró en crisis con algo más de 60 empleos, tiene en la actualidad, bajo la nueva razón social de Conservas Rías Baixas 1907, un centenar de trabajadores. El empresario asturiano, que pujó en solitario por los activos, se hizo con las instalaciones de la compañía pontevedresa en Moaña y O Porriño así como sus marcas (Iglesias, Portonovo, Delsol y Areamill) por 500.000 euros más el compromiso de asumir la deuda de 144.000 euros que la anterior empresa había contraído con la Seguridad Social.

Los nuevos propietarios -el hijo de Cachero se ha incorporado a la dirección del negocio familiar- ultiman el lanzamiento de una nueva gama de conservas de pescado con marca "gourmet" y el relanzamiento de la producción.

La conservera murciana Cofrusa (Conservas y Frutas SA) lleva inactiva un año y un largo tiempo en concurso. El nuevo propietario ha iniciado la contratación de los primeros empleados para su puesta en actividad. Como en el caso de Iglesias, el empresario asturiano fue el único que pujó por los activos de la sociedad en crisis. Los bienes le fueron adjudicados por un euro más la asunción de una deuda con la Seguridad Social de nueve millones de euros.

Cofrusa

Cofrusa era una empresa muy exportadora, con delegaciones en Reino Unido, Alemania y EE UU, y su enseña es una de las de mayor referencia en el mercado nacional en una amplia gama de productos alimentarios, que incluían mermeladas y conservas de frutas, verduras y otros vegetales en envases de vidrio, latas, bandejas y vasos de plástico con tapa. La crisis de la sociedad supuso un impacto en la comarca murciana del Río Mula, donde era uno de los mayores empleadores, con 700 trabajadores. La familia Cachero pujó por la unidad productiva a través de la sociedad Frutas y Conservas 1969 (Fruconsa), constituida con ese fin. El juez que tramitó el concurso de Cofrusa sostuvo en su decisión que la oferta del grupo asturiano era "la única oportunidad existente" para que se reabra la fábrica.

El alcalde de Mula, Juan Jesús Moreno, expresó su satisfacción por las nuevas posibilidades de reapertura de las instalaciones y la recuperación del empleo perdido.

Fuentes de la familia Cachero confirmaron a este diario ambas operaciones y el empeño del grupo por relanzar y potenciar las dos compañías conserveras tanto en su faceta industrial como en su proyección comercial.

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