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Cruzada de los talleres de coches contra los "chollistas", más de doscientos en la región

La patronal intenta que el Principado y los municipios actúen ante el impacto ambiental de los negocios ilegales de reparación

Varios coches haciendo cola para pasar la ITV.

Varios coches haciendo cola para pasar la ITV. IRMA COLLÍN

Los talleres de coches dicen estar hartos de los "chollistas", aquellos negocios ilegales que hacen reparaciones sin tener permiso y sin declarar sus ingresos a Hacienda. Por ello están reclamando a los ayuntamientos que comiencen a tomarse el asunto en serio y actuar. La patronal asturiana del sector, Aspa, confiesa sentirse "desamparada" ante el crecimiento de estas actividades al margen de la ley. La asociación asegura tener documentados, con fotografías, planos de ubicación y hasta horarios de apertura, a más de doscientos de esos "chollistas". La mayoría de ellos operan en los entornos de las grandes áreas industriales de Avilés y Gijón. La economía sumergida que mueven este tipo de negocios puede alcanzar los quince millones anuales, calculan los empresarios.

Visto que las denuncias no están surtiendo efecto -según asegura el presidente de Aspa (Asociación del Automóvil del Principado de Asturias), Rogelio Cuesta, "solo conseguimos que al año se cierren uno o dos como mucho"-, los talleres legales quieren presionar para que los ayuntamientos controlen los vertidos medioambientales de los ilegales. "Estamos intentando que se vea que es una economía sumergida que no beneficia al medio ambiente, porque hacen vertidos que no están controlados y dejan desperdicios, como neumáticos, mientras que los talleres legales tenemos que cumplir con una trazabilidad con nuestros residuos que es bastante estricta", señala Cuesta. Ante este escenario, en diciembre la patronal mantuvo una reunión con el consejero de Medio Ambiente del Principado, Juan Cofiño, y, unos días más tarde, con el concejal de Movilidad de Avilés, Pelayo García, para hacerles llegar sus quejas y reclamaciones. Tal es la impotencia que afirma tener la patronal en la lucha contra estos "chollistas", que Aspa está desistiendo de documentar dónde están ubicados estos negocios ilegales "ante la inoperancia municipal", denuncia. La ronda de contactos no se quedará ahí, Aspa tiene previstas reuniones para tratar este mismo tema de manera inmediata con responsables del Ayuntamiento de Gijón y con los de Langreo.

El foco del problema y donde más talleres ilegales hay, según Aspa, es en el cinturón industrial de Gijón y Avilés. La mayoría de esos negocios suelen estar regentados por trabajadores empleados en alguna compañía de la zona y que en sus tiempos de descanso o cuando acaban su jornada laboral se dedican a hacer estas "chapucillas" con el objetivo de sacarse un sueldo extra. También abundan estos talleres al margen de la ley en las cuencas mineras, pero allí el perfil de quienes controlan estos negocios es diferente. Suele tratarse de prejubilados que tienen esa actividad casi como un hobby.

Lo que sí está ayudando a frenar algo la expansión de los "chollistas" es que los nuevos vehículos tienen unas exigencias mecánicas mucho más costosas que los antiguos y de más difícil acceso para los talleres ilegales.

A la par, Aspa está aprovechando estos encuentros con los ayuntamientos para convencer a los representantes municipales de la necesidad de detener la venta ilegal de coches en la calle. Los hay, señala la patronal, que llevan en ese negocio sin ningún tipo de licencia desde hace años. Y no solo en la calle. "Solo hay que ver las páginas de ventas de coches por internet y ver que el teléfono del mismo particular se repite en varias operaciones", asegura Cuesta.

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