La siderúrgica Arcelor Mittal perdió en el primer trimestre del año 1.120 millones de dólares, frente a los 441 millones que había ganado en el mismo período de 2019, ha informado hoy la empresa. Pese a la caída de la producción por las restricciones contra el COVID-19, el resultado bruto operativo (ebitda) de 967 millones de dólares que se anotó la multinacional del acero entre enero y marzo también se situó un 41,5 % por debajo de los 1.652 millones de hace un año.

Para el segundo trimestre, Arcelor Mittal espera obtener un resultado bruto operativo de entre 400 y 600 millones de dólares, si bien evita hacer más proyecciones respecto al conjunto de un ejercicio que tacha de incierto. La siderúrgica registró unos ingresos de 14.844 millones de dólares entre enero y marzo, un 32,3 % menos que los 19.188 millones de hace un año.

La empresa ha asegurado que "ha reaccionado con rapidez" ante la llegada de la pandemia y las restricciones que implica en términos económicos, "adaptando la producción a la caída de la cartera de pedidos y adoptando medidas para reducir costes en todos los ámbitos, en consonancia con los niveles excepcionalmente bajos de utilización de las capacidades de producción".

La compañía, con sede en Luxemburgo, señala en un comunicado que es imposible prever cómo va a ir volviendo a la actividad, suspendida por la pandemia en distintos países del mundo, pero indica que el acero y la construcción parecen dos de los sectores que saldrán más rápido del parón y antes podrán reactivarse.

"Si bien es probable que esto sea un alivio y no un final inmediato del bloqueo, se espera que la construcción y la fabricación se encuentren entre los primeros sectores a los que se les permita reiniciar las operaciones y, de hecho, estamos viendo signos de que los clientes reinician la producción", ha declarado el consejero delegado de Arcelor Mittal, Lakshmi N. Mittal.

Según el máximo responsable de la firma, "el resto de este año será un desafío" que Arcelor Mittal sabrá superar porque tiene la experiencia y la resistencia inherentes para manejarse en estos tiempos difíciles. "Como resultado del arduo trabajo realizado en los últimos años para fortalecer el balance general, entramos en la crisis COVID-19 con la deuda neta más baja desde la creación de la Compañía, lo cual es una cuestión de considerable holgura", ha agregado Mittal.

El grupo afronta la pandemia con una deuda neta de 13.800 millones de dólares y la intentará rebajar hasta los 7.000 millones en el corto plazo pese a que "los impactos del COVID-19 han introducido desafíos imprevistos". La siderúrgica explica también que no repartirá dividendos entre sus accionistas hasta que no se normalice la actividad.

En cuanto a cómo afectará la pandemia a los ajustes de plantilla, Acerlor Mittal considera aún pronto para hacer predicciones, pero señala que mantiene sus planes de reducir costes de personal en unos 1.000 millones de dólares. "Las necesidades anuales de capital de trabajo estarán determinadas por la medida en que las condiciones del mercado se recuperen en el segundo trimestre de 2020", indica.

En lo relativo a los pedidos, espera registrar entre abril y junio encargos de entre 13.500 y 14.500 millones de toneladas de acero. El grupo seguirá adelante con su programa de cesión de activos por valor de 2.000 millones de dólares, que espera completar a mediados de 2021.