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Total garantiza que mantendrá todo el empleo sin recortes laborales

Inquietud entre la plantilla asturiana de EDP, que no esperaba la venta l Unas 160 personas trabajan en el departamento que compra el grupo francés

Una mujer, ayer, ante las oficinas de atención al cliente que EDP tiene en Oviedo.

Una mujer, ayer, ante las oficinas de atención al cliente que EDP tiene en Oviedo. IRMA COLLÍN

Con sorpresa y cierta inquietud. Así pilló ayer a la plantilla de EDPel anuncio de que la francesa Total había comprado la cartera de clientes que la compañía energética, la antigua Hidroeléctrica del Cantábrico (HC), tiene en España, y por extensión en Asturias. Aunque los rumores llevaban tiempo circulando,

El consejero delegado de EDP en España, Rui Teixeira, reunió ayer al mediodía a los representantes sindicales para explicarles la operación y transmitirles un mensaje tranquilizador. Aseguró que Total iba a subrogar a todos los afectados, sin meter tijera. "Nosotros lo que le pedimos fue que no haya ajustes entre los trabajadores, que se mantengan las condiciones laborales que tienen ahora", apuntó Areces, representante del SOMA-FITAG-UGT. En una línea muy similar, el secretario general de la Federación de Industria de CC OO, Damián Manzano, hizo un llamamiento para que la operación "no tuviera impacto sobre el empleo". Durante esa reunión Teixeira también aseguró que desde ahora la prioridad del grupo portugués será la de hacer una apuesta muy fuerte por las energías renovables.

De los activos que pasarán a manos del grupo francés, el ciclo combinado que EDP tiene en Castejón (Navarra) da empleo a 48 personas. Mucha más plantilla tiene el negocio comercial que la compañía gala se ha quedado, lo que la lusa denomina como el departamento B2C -que viene de las siglas en inglés de "bussines to costumer", algo así como negocio para clientes- y que da empleo a 220 personas. De ellas, un grupo reducido están en unas oficinas de Bilbao -donde la compañía tiene una importante base de clientes-, otra decena repartidos por España y el resto, el gran grueso de esa plantilla, unos 160, trabajan en Asturias. Pero hay más. También hay muchos que la eléctrica llama "transversales". Es decir, empleados que aun estando adscritos a otros departamentos, como el jurídico por ejemplo, realizan a veces tareas para el área de clientes. Los sindicatos tienen muchas dudas de qué puede ser de algunos de esos trabajadores.

La venta, por lo inesperado del momento, ha pillado con el pie cambiado a los sindicatos. Julio César Areces aseguró que en un sector estratégico como es el energético debería "ponerse algo de orden". De hecho, Damián Manzano señaló que los orígenes asturianos de Hidroeléctrica del Cantábrico (HC) están quedando cada vez más diluidos. Y no solo eso, el secretario general de la Federación de Industria de CC OO asegura que en España el sector energético, que apunta debería ser estratégico, ya no solo no está en manos públicas sino que está cayendo en las de grupos extranjeros.

El grupo EDP y el comité de empresa habían firmado un convenio colectivo por ocho años con unas ciertas mejoras que hacían que los empleados no perdieran poder adquisitivo. El acuerdo fue firmado hace ya cuatro años, con lo que le queda todavía la mitad de su vigencia. Será ese pacto el que tendrá que asumir ahora Total con todas las mejoras económicas y sociales que se incluían dentro de él para estos próximos años, según reclaman los sindicatos.

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