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El atasco de las ITV asturianas deja a 140.000 vehículos a la espera de revisión

Las estaciones de inspección encaran una amenaza de huelga con un gran tapón, sin citas ya hasta finales de noviembre en Jarrio y hasta Navidades en el centro de la región

Vehículos en la estación de la ITV de Gijón.

Vehículos en la estación de la ITV de Gijón. JULIÁN RUS

El atasco de coches a las puertas de las estaciones de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) de Asturias en espera de pasar la revisión ronda ya los 140.000 vehículos. Un embotellamiento inédito. En esas cifras están incluidas muchas de las revisiones técnicas que estaban pendientes cuando se declaró el

Al colapso hay que sumar que, según los datos que maneja la propia empresa pública que explota este servicio, las revisiones que se realizan en las estaciones de las ITV asturianas van algo más lentas que las del resto de España. Se hacen cada día sobre un 20% menos de inspecciones que la media del país. Ese porcentaje se debe a que las entradas y salidas del personal se realizan de forma escalonada -no se solapan turnos, ni se hacen horas extraordinarias- y por los tiempos que requiere la limpieza de las zonas comunes, las tareas de desinfección para frenar el covid-19. Aunque la versión de la plantilla es diferente. Según critican sus representantes, la demora se debe a las nuevas reglas que ha impuesto el Gobierno nacional. Por ejemplo, aquella según la cual los inspectores no pueden entrar en los coches por si el virus estuviera en el interior del vehículo. Con lo que ahora tienen que dar instrucciones al conductor para que sea él mismo el que abra las puertas, tire de los cinturones de seguridad o realice la prueba de humos. Esto está provocando que cada inspección se demore más de lo deseable, denuncia el personal.

Con esas, la Consejería de Industria propuso como solución para reducir el embotellamiento aumentar la jornada de los trabajadores en dos horas al día aplicando lo que se conoce como jornada irregular. Es decir, como los trabajadores de las estaciones de inspección no habían sido regulados durante las semanas de encierro -no se les llegó a aplicar ningún ERTE y estuvieron cobrando su sueldo íntegro sin tener que ir a trabajar-, el Principado propone recuperar parte de esas horas que no fueron trabajadas pero sí cobradas (el 10% de ellas, que es el máximo que marca la ley) en estos momentos, para ir reduciendo el atasco.

Pero a los sindicatos no les vale esta solución. Están dispuestos a hacer horas extra, pero siempre que sean pagadas, y exigen al Gobierno del Principado que contrate a nuevo personal. Estiman que con 30 nuevos inspectores el atasco estaría llamado a ser historia más pronto que tarde. Sin embargo, el Principado alega que, al tratarse de un ente público, lo de ampliar la plantilla llevaría su tiempo, ya que se debería convocar un proceso de selección en toda regla. Tampoco ve factible montar nuevas estaciones provisionales, como ha propuesto alguna asociación de transportistas, porque supondría una farragosa tramitación administrativa. Con esos argumentos, el Principado optó por proponer abrir los sábados durante un tiempo para lograr agilizar lo máximo posible los calendarios de las citas.

En medio de este toma y daca están los conductores que tienen que pasar la revisión. Para los que se vieron afectados por el cierre de las estaciones con motivo del estado de alarma -había en ese momento 38.658 citas concedidas que se tuvieron que anular y posponer- el Gobierno central aprobó un periodo de gracia para que, si Tráfico les "cazaba" con la revisión sin pasar, no se les multara. Visto el atasco que se estaba montando, el Ejecutivo también aprobó otra extensión para aquellos que, una vez acabado el estado de alarma, tuvieran dificultades para conseguir una cita. De esta forma, quienes estén obligados a pasar la inspección entre el día que acabó el estado de alarma -el 21 de junio- y el 31 de agosto tienen tres meses más de gracia para presentarse sin ser multados. El problema puede ser para aquellos que tengan que pasar la ITV a partir del 1 de septiembre. Aunque, a la vista del embotellamiento, se espera que el Gobierno central pueda tener una deferencia hacia ellos. Eso sí, hay que tener en cuenta que el periodo de gracia no hace correr la fecha de la inspección. Si la ITV le caduca a alguien, por ejemplo, hoy mismo y no tiene fecha hasta dentro de un par de meses, el año que viene tendrá que pasarla el 7 de agosto. Como si nada de esto hubiera ocurrido.

Sin citas libres en las estaciones del centro de la región hasta, por lo menos, las Navidades

Para pedir cita en las nueve estaciones de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) hay que armarse de paciencia. Y si se han apurado mucho los plazos, el calendario está impracticable. Imposible. A última hora de la tarde de ayer la fecha más cercana para pasar la revisión la ofrecía la estación de Jarrio, para el 23 de noviembre. Y en el centro de la región no era posible hallar un hueco antes de las lejanas Navidades.

Por ejemplo, en la estación de Siero, la primera cita libre era para el 4 de enero; en la de Pruvia, un pelín antes, el 29 de diciembre, y en la de El Entrego, un día después, el 30. El mayor embotellamiento se da en la estación de Gijón, donde no es posible encontrar un hueco antes del 3 de febrero. En Avilés la situación era algo mejor, pero tampoco para tirar cohetes: la cita libre más cercana se ofrecía ayer para el 14 de enero. Tras las Navidades.

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