01 de septiembre de 2020
01.09.2020
La Nueva España

Arcelor prepara la reapertura del horno alto de Gijón que lleva parado desde marzo

La mejora del mercado del acero lleva a la multinacional a programar la vuelta a la producción de la instalación, inactiva por el impacto de la pandemia en la industria

31.08.2020 | 23:09
Uno de los dos hornos altos de ArcelorMittal en Veriña (Gijón).

La multinacional siderúrgica Arcelor-Mittal prepara la reapertura del horno alto "A", que permanece parado desde marzo a causa de la gravísima crisis económica causada por la pandemia y el confinamiento, que agravó las dificultades por las que ya atravesaba el mercado europeo del acero con anterioridad. La compañía informará esta mañana a los comités y sindicatos de la siderúrgica integral asturiana de sus planes para reactivar la instalación y del detalle de cuándo y cómo se abordará.

La reapertura del horno "A" despejaría una de las mayores incógnitas que persistía sobre las plantas asturianas, una vez que varios hornos altos de la multinacional en Europa -desactivados también por el desplome del mercado- habían emprendido -caso de Francia- el proceso para su reactivación.

Los dos hornos altos de Gijón (los únicos existentes en España) son instalaciones cruciales y determinantes de la siderurgia integral y, aunque la caída de la demanda y los problemas de abastecimiento de coque en Veriña permitieron prescindir temporalmente del más envejecido de ambos, una perpetuación de su cierre podría poner en cuestión el porvenir de las plantas asturianas en la medida en que con solo uno de los dos existentes no sería posible garantizar el volumen crítico de arrabio -y, en consecuencia, de producción final de acero- que permita la viabilidad futura de la empresa en Asturias.

En Asturias sólo se pararon hornos altos en circunstancias económicas de extrema gravedad, como ocurrió en la crisis financiera de 2008 en ArcelorMittal y antes en la de los años 30, durante la Gran Depresión, en las tres siderúrgicas entonces existentes en Mieres, Langreo y Gijón.

El horno alto "A" detuvo su producción en marzo, a resultas del confinamiento, sin fecha de reapertura, lo que arrojaba más perspectivas sombrías sobre la planta. La inquietud era mayor en la medida en que para fines de 2022 o comienzos de 2023 el equipamiento deberá ser sometido a una parada técnica para su remozamiento por la finalización de la vida útil de algunos de sus componentes, como ya se hizo en el horno "B", que fue remodelado entre el 6 de octubre y el 12 de enero pasado. Sin embargo, tampoco han trascendido por ahora compromisos de inversión en la planta, lo que, sumado al cese de su actividad hace casi seis meses, acrecentó la inquietud sobre el grado de compromiso de la multinacional con su continuidad.

En las últimas semanas circularon rumores en las fábricas de ArcelorMittal de que se podría estar reconsiderando la vuelta a la producción de la instalación, pero no será hasta hoy cuando se concreten en los términos, condiciones y plazos en una reunión que la dirección de la empresa mantendrá con los comités en La Granda, en Gozón.

La recuperación del sector del automóvil, cuya demanda tiene un gran impacto en las plantas siderúrgicas asturianas, se apunta como uno de los factores más influyentes en la reconsideración de la parada del horno. Los signos de mejora en otras ramas de actividad consumidoras de acero también han contribuido a replantearse su reactivación.

En marzo, el líder mundial del acero tomó medidas de contención en varios países. En el caso de Asturias paró el horno alto "A", uno de los dos sínter y la línea de galvanizado número 2, redujo la actividad la acería de Avilés y se anunció la revisión de todas las inversiones, incluida la de la segunda fase de las baterías de coque, que está en ejecución. También se pararon unidades productivas en Sagunto y Sestao. Además del de Gijón, se detuvieron otros cuatro hornos altos en Cracovia, Dunquerque, Fos y Bremen, así como un horno alto, una acería y un tren de laminación en Tarento (Italia).

Parte de estas decisiones ya fueron reconsideradas al compás con que se reabría la economía durante el repliegue gradual de las medidas de confinamiento.

La compañía tiene en vigor un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo) hasta el 31 de diciembre. ArcelorMittal genera 10.000 puestos de trabajo en España entre directos e indirectos. El empleo propio suma 8.200 personas, de las que 5.400 trabajan en las factorías asturianas.

La multinacional anglo-india, controlada por la familia Mittal, declaró unas pérdidas en el primer semestre de este año de 1.679 millones de dólares (1.406 millones de euros).

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