El vicepresidente de la Comisión Europea, el holandés Frans Timmermans, se refirió al caso de Asturias al intervenir el pasado miércoles en la sesión del Parlamento Europeo que aprobó una resolución favorable a acelerar el proceso de descarbonización de la economía. "Este es un mensaje para los mineros de Asturias y para los trabajadores en toda la UE: queremos ayudarles para que hagan con nosotros el viaje hacia la neutralidad climática", dijo.

Es la segunda ocasión en que el socialdemócrata Timmermans menciona a Asturias durante un debate en Estrasburgo relacionado con la llamada transición ecológica. En enero de este año, el número dos del ejecutivo comunitario que preside Úrsula von der Leyen utilizó una expresión semejante al prometer en la Eurocámara apoyo para los territorios que perderán empleo con los cierres de explotaciones mineras y térmicas de carbón. "Lo que estamos haciendo es un mensaje para los mineros de Asturias, del oeste de Macedonia y Silesia", afirmó entonces al presentar los primeros números del llamado Fondo de Transición Justa, anunciado inicialmente con una dotación de 7.500 millones para el conjunto de las regiones europeas más damnificadas. Bruselas elevó esa cantidad hasta los 17.500 millones en el contexto de las negociaciones sobre el plan europeo de reconstrucción y el Europarlamento ha planteado más recientemente que tal bolsa llegue a 35.000 millones.

Frans Timmermans es el miembro de la Comisión que se ha encargado más directamente de coordinar los trabajos relativos al "New Green Deal" o Pacto Verde para que Europa lidere el proceso de descarbonización de la economía. Entre esos trabajos está el diseño del Mecanismo de Transición Justa. "Debemos ser solidarios con las regiones más afectadas de Europa, como las comarcas mineras y otras, para garantizar que el Pacto Verde reciba el pleno apoyo de todos y pueda hacerse realidad", declaró en otra ocasión.

La Comisión Europea ha apostado por aumentar la ambición de los objetivos de descarbonización, elevando del 40% al 55% la reducción de emisiones comprometida para 2030 respecto a los niveles de CO2 de 1990. El Parlamento ha ido más allá esta semana al proponer que se llegue al 60%.

El Gobierno español es uno de los más activos en la demanda de mayores recortes de emisiones. Pedro Sánchez anunció anteayer que los objetivos que se había marcado España para 2025 se adelantarán a 2023, lo que podría aumentar la presión sobre los sectores más directamente concernidos, como la industria y el transporte. Sin embargo, el Gobierno asturiano sostiene que no serán necesarios esfuerzos adicionales del sector fabril, porque el adelanto en los cierres de térmicas -en Asturias ya se han cerrado las de Lada y Tineo y la de Soto de Ribera apenas ha funcionado en el último año- permiten a España anticipar el recorte de emisiones previsto inicialmente para el período 2020-2025 (-18%).