El Corte Inglés sufrió una caída en su facturación del 41% en su primer semestre fiscal (marzo-agosto) como consecuencia de la irrupción de la pandemia, aunque en el segundo trimestre sus ingresos sólo fueron un 12,9 % inferiores a los de un año antes. Las nuevas restricciones sobre el comercio –que ha tenido que cerrar en Asturias desde esta misma semana– han obligado a la compañía a poner en marcha un expediente temporal de empleo (ERTE) para capear el temporal. En la región, la regulación afectará a 650 trabajadores. Según la información facilitada por la compañía, la facturación en la primera mitad de su año fiscal fue de 4.489 millones, frente a los 7.618 del año anterior.